
La vida de Patricia Steisy dio un vuelco total con la llegada de su hija Athenea. A través de sus redes sociales, la influencer granadina ha querido compartir con total honestidad cómo se las ingenia para equilibrar su ajetreada agenda profesional con la crianza de un bebé, una tarea que ella misma define como un reto constante.
El desafío de conciliar en un mundo «todoterreno»
Ante la pregunta de una seguidora sobre cómo logra organizarse entre eventos, viajes y el cuidado de su hija, la que fuera concursante de Supervivientes ha sido tajante: «Desde que di a luz me convertí en un todoterreno». Steisy reconoce que compaginar ambas facetas no es sencillo, especialmente desde que su pareja, Pablo Pisa, inauguró en octubre su centro de estética avanzada. Este nuevo proyecto, aunque les llena de ilusión, ha supuesto una carga extra de horas fuera de casa, complicando la logística familiar.
Athenea, una niña que «es una esponja»
Lejos de recurrir a la televisión para entretener a la pequeña, Patricia apuesta por una atención plena. «No se entretiene con tele ni nada, hay que jugar con ella y prestarle la atención que un bebé se merece», explica. Para la influencer, estos primeros años son cruciales para el desarrollo de Athenea y está decidida a exprimir cada segundo a su lado, aunque eso signifique terminar la jornada completamente agotada.
A pesar de las dificultades y de admitir que a veces no sabe cómo saca las fuerzas, Patricia Steisy tiene claro que su prioridad absoluta es el bienestar de su hija. Al anteponer la crianza de calidad por encima de todo, se ha convertido en un referente para muchas madres que, como ella, luchan día a día por la conciliación real.
