
El plató de ‘El tiempo justo’ se ha convertido en el escenario de un nuevo capítulo en la histórica guerra entre los Mohedano-Flores y las Campos. En un cara a cara cargado de tensión contenida, Gloria Camila Ortega y Alejandra Rubio han intentado mediar en el conflicto reabierto por Rocío Flores, quien recientemente dinamitó la paz al calificar de «mentira» la versión que Terelu y Carmen Borrego han defendido durante décadas.
Rocío Flores rompe su silencio: «¿Inquina? La tienen ellas»
El origen de la discordia reside en las incendiarias declaraciones de Rocío Flores, quien negó rotundamente tener odio hacia la familia de María Teresa Campos, señalando que el sentimiento es recíproco. «Jamás les he faltado el respeto», afirmó la hija de Antonio David, recordando gestos de cortesía hacia Alejandra. Sin embargo, no dudó en atacar a Carmen Borrego y Terelu Campos, acusándolas de hablar sobre su vida «sin tener ni puñetera idea».
El debate: «¿Hermanas o simples conocidas?»
En el set, las posturas quedaron divididas por una brecha insalvable:
- Gloria Camila cerró filas en torno a su sobrina, lanzando un dardo directo a las Campos: «Ellas no son familia», sentenció, restando validez a la histórica amistad que unía a Rocío Carrasco con Terelu y Carmen. Para Gloria, su sobrina solo se defiende de años de comentarios basados en una versión parcial.
- Alejandra Rubio, en una posición de equilibrio pero firme defensa familiar, recordó que, aunque no lo fueran de sangre, siempre se trataron como «hermanas». Intentando evitar un incendio mayor, la hija de Terelu optó por la prudencia con una frase lapidaria: «No quiero discutir con ella».
A pesar de que ambas colaboradoras recalcaron que mantienen una relación personal cordial y que Rocío Flores siempre ha sido cariñosa en el trato directo, el trasfondo mediático es evidente: las heridas del pasado siguen supurando y la lealtad familiar pesa más que cualquier intento de cordialidad ante las cámaras.