
MADRID — La tensión entre Alejandra Rubio y Antonio Rossi ha alcanzado un nuevo punto de ebullición. Tras su sonada intervención telefónica en el programa ‘¡De viernes!’, la colaboradora de ‘Vamos a ver’ ha acudido al plató para dar un paso más en su ofensiva contra el periodista, a quien ha acusado abiertamente de mantener una animadversión personal contra su entorno más cercano.
El conflicto se originó a raíz de una información difundida por Rossi sobre un supuesto episodio protagonizado por Carlo Costanzia y su expareja, Laura. Según Alejandra, la versión ofrecida por el periodista dista mucho de la realidad que ella misma presenció. «Lo que dice Antonio no es así. Yo le conté la verdad de lo que viví, siendo consciente de las consecuencias de que él pudiera contarlo, pero ha malinterpretado los hechos de forma surrealista», ha arrancado la hija de Terelu Campos.
Discrepancias sobre un episodio clave El punto de fricción reside en una llamada telefónica. Alejandra sostiene que ella estaba hablando con Carlo en el momento en que este se encontró fortuitamente con Laura, y que fue ella misma quien le aconsejó que se acercara a hablar con ella. «Antonio interpreta que yo seguía al teléfono cuando ellos hablaban, algo que no es cierto. Mi intención era dejar claro que Carlo no perseguía a nadie, porque eso es una acusación muy grave», ha explicado la colaboradora con firmeza.
Guerra abierta y defensa de la profesionalidad La situación en el plató de ‘Vamos a ver’ se ha vuelto especialmente tensa cuando Patricia Pardo ha intervenido para romper una lanza a favor de Antonio Rossi, cuestionando la versión de Alejandra y defendiendo la trayectoria profesional de su compañero.
Ante la duda sembrada sobre su testimonio, Alejandra Rubio no ha dudado en señalar lo que, según ella, es el trasfondo real de esta disputa: la falta de objetividad del periodista debido a sus sentimientos personales. «Rossi es el odiador número uno de mi familia y a mí no me sorprende absolutamente nada de lo que haga», sentenció Rubio, dejando claro que considera que la información de Rossi está sesgada por ese supuesto «odio» hacia el clan Campos.
Este nuevo capítulo en la guerra mediática entre ambas figuras promete seguir dando titulares, mientras el entorno de Carlo Costanzia continúa bajo el foco de la polémica.