
MADRID — El mundo del corazón se prepara para un auténtico seísmo televisivo este viernes 6 de marzo. Irene Rosales rompe su silencio en el plató de ‘¡De viernes!’ para abordar, sin filtros ni anestesia, el tema más espinoso de su relación de once años con Kiko Rivera: las constantes infidelidades.
Tras emitirse el avance de la entrevista en ‘El tiempo justo’, Joaquín Prat no ha podido contener su asombro ante la crudeza del testimonio que se avecina. «¡Da para tres programas!», exclamaba el presentador, visiblemente impactado por el giro de los acontecimientos. Para Prat, este movimiento de Irene es la confirmación definitiva de que aquel «divorcio modélico» ha saltado por los aires de forma irreversible.
Gasolina a la hoguera: El «efecto Lola García» Lo que en un principio se vendió como una ruptura amistosa por el bien de sus hijas, Ana y Carlota, parece haberse convertido en una guerra abierta.
Luis Pliego, director de ‘Lecturas’, ha sido tajante al respecto: «El buen rollo era todo de cara a la galería». Según Pliego, esta entrevista es «más gasolina» para un conflicto que se ha recrudecido tras la aparición de Lola García, la nueva pareja del DJ.
Colaboradores como Miguel Frigenti y Leticia Requejo coinciden en que la llegada de Lola a la vida de Kiko ha sido la gota que ha colmado el vaso de la paciencia de Irene, impulsándola a contar su verdad tras años de silencio y sombras.