
MADRID — Alejandra Rubio lo avisó y ha cumplido. Tras semanas de intenso revuelo en redes sociales y críticas por un tono anaranjado que muchos no terminaban de entender, la hija de Terelu Campos ha regresado a su salón de confianza para completar lo que ella misma denominó una «transición». El resultado no ha dejado indiferente a nadie: la influencer abandona definitivamente los matices cobrizos para abrazar un rubio radiante con una técnica de contorno que ya es tendencia.
Un cambio estratégico en su mejor momento En pleno debut como escritora y viviendo una etapa mediática intensa junto a Carlo Costanzia, la nieta de María Teresa Campos no estaba dispuesta a conformarse con un look que no la convencía al 100%. «Siempre salvándome», escribía Alejandra en sus redes, agradeciendo a las estilistas que han logrado eliminar el rastro del polémico tinte anterior para dar paso a una imagen mucho más sofisticada y pulida.
Las redes dictan sentencia: del «horror» al «éxito» Si hace apenas unos días los comentarios en su perfil de Instagram eran implacables —llegando incluso a recibir ataques personales sobre su oratoria—, la reacción de sus seguidores en esta ocasión ha sido radicalmente opuesta. El nuevo look ha sido recibido con una ovación virtual:
- «Ahora sí que has dado con tu tinte»
- «El rubio te ilumina la cara»
- «Este es el color que mejor te va»
Aunque algunos nostálgicos confesaron que el «rollo irlandesa» anterior tenía su encanto, la mayoría coincide en que este cambio definitivo aporta una luz y una armonía a su rostro que el naranja empañaba. Alejandra Rubio cierra así un capítulo de experimentación capilar para centrarse en sus nuevos proyectos profesionales con una imagen renovada y, sobre todo, bajo sus propios términos.
