
MADRID — Tras dos semanas de ausencia total para cumplir con un «reposo absoluto», Tamara Gorro ha vuelto a asomarse a sus redes sociales. La influencer, que a finales de febrero bromeaba con haber fallado la «ITV médica» debido a unos problemas en el vientre, ha reaparecido con un mensaje agridulce: aunque tiene fuerzas para arreglarse y salir con sus hijos, reconoce que su recuperación será más larga de lo esperado.
Un proceso personal y complejo
«La ITV no la he pasado, hay que hacer unos ajustes y esto va a llevar un tiempo», explicaba Tamara frente a la cámara, visiblemente más animada pero cauta. A pesar de la insistencia de sus seguidores, la empresaria ha decidido mantener el diagnóstico en la intimidad: «Es algo muy personal». Cabe recordar que en 2022 ya fue intervenida de la vesícula, y sus recientes molestias en la zona abdominal parecen estar relacionadas con complicaciones que ahora la obligan a un parón total.
El peso del reposo
Para alguien tan activa como Gorro, el mandato médico de detenerse físicamente y mentalmente ha sido el mayor reto.
«Los médicos me dicen que pare completamente… las redes me suponían querer hacer algo cuando estaba en la cama»
Confesó. Sin embargo, la realidad de su dolencia está pasando factura a su ánimo. Con total sinceridad, admitió ante sus fans: «Estoy deseando que todo esto termine, no os voy a engañar. No estoy viviendo un proceso agradable».
Luz al final del túnel
A pesar del cansancio, Tamara se muestra convencida de su recuperación. El hecho de haber retomado el contacto con sus seguidores es, según ella, la mejor de las señales. Aunque la «guerra con intensidad» que prometió tendrá que esperar unos ajustes más, su comunidad se ha volcado en mensajes de apoyo para que este «trance» pase lo antes posible.