
MADRID — La emoción ha desbordado el plató de ‘Y ahora Sonsoles’. En una tarde marcada por el luto tras el fallecimiento de la queridísima actriz Gemma Cuervo a los 91 años, su mano derecha y gestor de redes, Jorge Anegón, acudió al programa para rendirle tributo. Sin embargo, nadie esperaba que Jorge portara un «recado» final de la actriz destinado directamente al corazón de la presentadora.
Un puente entre dos leyendas
Jorge reveló que el pasado jueves, antes de que la salud de la actriz empeorara fatalmente, le comunicó la noticia del fallecimiento de Fernando Ónega, padre de Sonsoles. Tras un largo silencio, Gemma Cuervo realizó una profunda reflexión que pidió que le fuera entregada a la periodista: «Lo más bonito que tenía tu papi era la mirada de cómo veía la vida».
Según relató Anegón, la mítica intérprete admiraba profundamente cómo esa bondad y esa lucha de Fernando por la dignidad de los mayores se veía reflejada en sus hijos. Gemma destacó especialmente la capacidad de Sonsoles para «permitir el silencio y la escucha», una virtud que, a ojos de la actriz, era la herencia directa del carácter de su padre.
Sonsoles, sin palabras
Al escuchar estas palabras, Sonsoles Ónega se rompió por completo. Entre lágrimas y sin poder articular palabra durante varios segundos, tuvo que ser arropada por sus colaboradores mientras el plató guardaba un respetuoso silencio. «Me he quedado sin aire», alcanzó a decir la presentadora tras recuperar el aliento, agradeciendo un mensaje que une el legado de una de las actrices más grandes de España con el de su propio progenitor.
Dignidad hasta el último aliento
El invitado también aprovechó para recordar la integridad de Cuervo hasta sus últimos días, mencionando cómo, incluso agotada y necesitando oxígeno durante el doblaje de ‘Del Revés 2’, se recorrió todo el estudio para despedirse de cada trabajador, desde el equipo de limpieza hasta el de maquillaje. Un testimonio de dignidad que hoy, más que nunca, resuena en el mundo del espectáculo.