
MADRID — La alfombra roja del Teatro Albéniz se ha convertido en el escenario de una de las defensas más amargas y contundentes de Terelu Campos. Durante la presentación de la nueva colección de Eduardo Navarrete, la presentadora no ha podido evitar las preguntas sobre ‘Si decido arriesgarme’, la primera novela romántica de su hija Alejandra Rubio que se publicará en mayo.
Un esfuerzo bajo la lupa
Terelu ha querido poner en valor el sacrificio que ha supuesto para Alejandra terminar este proyecto. «Sé que le ha puesto mucho cariño y mucho esfuerzo en un momento complicado», explicaba, recordando que el proceso de escritura coincidió con su embarazo y los primeros meses de su bebé. A pesar de ser su madre, Terelu confiesa que aún no ha leído el libro: «Lo tengo en preventa, estoy deseando que llegue el 13 de mayo».
Contra el «insulto gratuito»
Lo que realmente ha encendido a la mayor de las Campos han sido las críticas preventivas y el menosprecio hacia la faceta de escritora de su hija. Terelu se ha mostrado tajante ante los micrófonos de Europa Press, denunciando una doble vara de medir:
«Por ser mi hija, seguramente se la valora más críticamente».
Con la voz cargada de indignación, la presentadora ha reivindicado que a las personas
«hay que darles una oportunidad»
antes de juzgarlas.
«Me acostumbré a que la gente diga lo que quiera e invente lo que quiera, que insulte gratuitamente cuando a lo mejor tiene mucho que callar».
Sentenció, asegurando que ella duerme con la conciencia muy limpia mientras otros solo buscan hacer daño.
«Sufro mucho en esta profesión»
Visiblemente afectada por lo que considera una persecución mediática injusta hacia su entorno íntimo, Terelu concluyó con una reflexión sobre la crueldad del medio: «La vida está llena de injusticias. Y yo en esta profesión la sufro mucho». Una frase que resume el sentir de una madre que ve cómo el primer gran logro profesional de su hija fuera de la televisión se ve empañado por el prejuicio y la crítica feroz.