
La ruptura más sólida del clan Mohedano-Flores ha saltado por los aires. Rocío Flores ha reaparecido en el plató de ‘¡De Viernes!’ completamente rota, con lágrimas en los ojos y una decepción que parece no tener retorno. Lo que comenzó como un misterioso bloqueo en redes sociales por parte de Gloria Camila, ha terminado en una guerra abierta donde la palabra «traición» resuena con fuerza.
Un ataque a traición: «Es surrealista e infantil»
Visiblemente emocionada, la hija de Rocío Carrasco no ha tenido reparos en calificar la actitud de su tía como un movimiento calculado para generar ruido mediático. «Sabía perfectamente que bloqueándome iba a salir en los medios», sentenció Rocío, quien considera que Gloria ha actuado de forma inmadura al exponer sus problemas privados ante toda España.
Rocío se defiende de las acusaciones de filtraciones y lanza un dardo directo a la hija de Ortega Cano:
«Espero que absolutamente nadie más vuelva a dudar de mí. Si ha habido alguien en mi familia que ha dado todo y más por Gloria, soy yo. Lo que ha hecho conmigo me parece deleznable».
El origen del conflicto: ¿Venganza por Manuel Cortés?
Aunque las teorías apuntaban a que el enfado de Gloria nació porque Rocío apoyó a Manuel Cortés en su polémico triángulo amoroso, Rocío prefiere no entrar en detalles escabrosos, pero sí en la falta de verdad de su tía. La joven ha explotado tras una semana de silencio, asegurando que ella no ha filtrado nada y exigiendo que Gloria «procure hablar con la verdad» la próxima vez que se siente en un plató.
¿Reconciliación a la vista?
A diferencia de otras crisis familiares, esta parece haber calado hondo. Rocío se mostró muy reacia a perdonar a corto plazo, insistiendo en que ella siempre se ha «partido la cara» por defender a su familia y que no merece este trato público. «No estoy enfadada, estoy dolida. Lo que yo discuto se queda en mi casa», concluyó, dejando claro que el vínculo de «uñas y carne» que las unía se ha roto, quizás, para siempre.