
La presión ha podido con ella. Alejandra Rubio, embarazada de su segundo hijo y superadas las 15 semanas de gestación, ha anunciado su retirada inmediata de la televisión. Lo que parecía una carrera consolidada en los platós ha terminado en una confesión desgarradora: «No me gusta cómo me gano la vida».
El detonante final fue una tarde para el olvido en ‘El tiempo justo’, donde la periodista Sandra Aladro la acusó de usar sus supuestos «problemas médicos» como una cortina de humo para proteger una exclusiva millonaria.
Entre lágrimas, la hija de Terelu Campos ha decidido que su paz mental y la de su bebé valen más que cualquier cheque.
Una Incoherencia Insostenible
Acorralada por las preguntas de Patricia Pardo, Alejandra admitió vivir en una «incoherencia absoluta»: odia vender su vida, pero es su principal fuente de ingresos. «No puedo seguir lidiando con esta situación en este estado», confesó, dejando claro que no sabe si volverá a la pantalla.
Tras ser señalada por «gestionar los tiempos para sacar partido económico al embarazo», la sobrina de Carmen Borrego ha preferido el silencio al escándalo, marcando un antes y un después en el clan Campos.