
MADRID – La noche de ‘¡De Viernes!’ ha pasado a la historia de la crónica social con una de las confesiones más demoledoras que se recuerdan. Manuel Cortés se sentó en el plató de Telecinco y, lejos de andarse con rodeos, soltó la noticia que muchos sospechaban pero nadie se atrevía a verbalizar: mantuvo una relación íntima y secreta con Gloria Camila Ortega durante siete años, solapándose con el noviazgo de esta con Álvaro García.
La tensión en el plató se podía cortar con un cuchillo cuando Antonio Rossi lanzó la pregunta definitiva: «¿Rocío Flores sabe que tú tenías relaciones íntimas con Gloria Camila mientras estaba con Álvaro?». La respuesta de Manuel fue un «Sí» rotundo que dejó a colaboradores como Lydia Lozano en estado de shock. «¡Esto es un notición!», exclamaba la periodista ante la frialdad del cantante.
Siete años de clandestinidad
Según el hijo de Raquel Bollo, lo suyo con la hija de Ortega Cano no fue un desliz puntual, sino un vínculo que se prolongó casi una década. «No me lo tomo como una bomba, porque me extraña que nadie lo haya llegado a entender», aseguró Manuel, restándole importancia al hecho de haber intimado con Gloria sin llegar nunca a oficializar nada, incluso mientras ella presumía de amor con Álvaro en redes sociales y eventos.
El papel de Rocío Flores: ¿Confidente o traidora?
La confirmación de que Rocío Flores era conocedora de esta doble vida de su tía añade una nueva capa de complejidad al distanciamiento entre ambas. La sobrina de Gloria Camila habría actuado como confidente de Manuel, guardando un secreto que ahora amenaza con destruir la relación de «oficialidad» que Gloria y Álvaro acababan de sellar en un reciente photocall.
Mientras Gloria Camila aseguraba que pasaría la Semana Santa en Cádiz «felizmente y sin preocupaciones», Manuel Cortés se ha encargado de que el regreso de las vacaciones sea, probablemente, el más amargo de su vida.