
La última tarde en el plató de El tiempo justo ha sido un auténtico campo de batalla para Gloria Camila Ortega. Tras anunciar medidas legales contra Manuel Cortés por revelar supuestas infidelidades y encuentros íntimos que habrían durado ocho años, la colaboradora ha tenido que enfrentarse a la parte más amarga del testimonio del cantante: la implicación de su sobrina, Rocío Flores.
El «testigo» inesperado: Rocío Flores en el punto de mira
Manuel Cortés no solo detalló sus encuentros con Gloria mientras ella estaba con su actual novio, Álvaro García, sino que aseguró tajante que Rocío Flores «lo sabía todo». Esta declaración situaba a la hija de Antonio David en una posición de «cómplice» o testigo silencioso de una supuesta doble vida de su tía, algo que ha hecho estallar a Gloria Camila.
«No metáis a mi sobrina en esto»
Tras escuchar las declaraciones que Rocío Flores dio a las puertas de Mediaset antes del debate de Supervivientes 2026, donde la joven intentaba capear el temporal con ambigüedad, Gloria Camila ha dicho basta. Con el rostro serio y un tono que no admitía réplica, la hija de Ortega Cano lanzó su petición más tajante: «Por ahí no paso».
Gloria ha dejado claro que no va a permitir que se utilice a Rocío Flores para dar veracidad a un relato que ella considera denigrante y con el que solo busca «hacer daño». Al blindar a su sobrina, Gloria intenta evitar que el conflicto se convierta en una guerra civil familiar, mientras mantiene su postura de que Manuel «se está retratando» como alguien que no respeta los códigos de la amistad ni del arte.