
La paz ha saltado por los aires. Kiko Rivera ha concedido un impactante ‘Scoop’ en el programa ‘¡De viernes!’ con un objetivo claro: desenmascarar a Irene Rosales. Tras las recientes declaraciones de la sevillana sobre las infidelidades del DJ, Kiko no se ha quedado callado y ha lanzado una batería de reproches que tocan donde más duele: el bolsillo y la lealtad.
Acusaciones de deslealtad en su propia casa
Kiko Rivera ha sido tajante al referirse a la nueva relación de Irene con su novio, Guillermo. El hijo de la tonadillera sostiene que Irene le fue infiel con él: «Ha hecho exactamente lo mismo, con la diferencia de que ella lo está metiendo en mi casa, porque la estoy pagando yo», ha disparado el DJ, visiblemente indignado por la situación habitacional de su ex.
Guerra por la custodia y el dinero
El conflicto no se queda solo en lo sentimental. Kiko ha revelado que la relación se rompió definitivamente cuando él solicitó la custodia compartida de sus hijas al 50%, algo a lo que Irene se negó rotundamente. Ante esto, el cantante ha destapado el acuerdo económico que mantienen:
- El colchón: Kiko le dio un año de margen para que Irene «se buscara la vida».
- Los pagos: El DJ asegura que sigue pagando los gastos de su exmujer por compromiso, pero que el plazo se acaba. «A partir de ese año, te pagas tus cositas, que ya eres mayorcita», sentenció.
«Cuando te pagan todo, se vive muy bien»
El hijo de Isabel Pantoja se ha mostrado harto de las exigencias de la sevillana: «Lo único que le interesa es el dinero. Estoy hasta los cojones». Kiko le ha mandado un mensaje directo a Irene, instándola a trabajar y a dejar de enviarle mensajes por «tonterías»: «Si tu nivel de vida ha bajado, ese no es mi problema. Búscate las papas… Cuando te pagan todo, se vive muy bien». Con estas palabras, Kiko Rivera cierra la puerta a cualquier entendimiento amistoso y abre un nuevo y oscuro capítulo judicial y mediático.