
En una de las entrevistas más esperadas de ‘¡De viernes!’, Kiko Rivera ha decidido abrir su corazón y detallar el proceso de reconciliación con su madre, Isabel Pantoja. Tras años de una guerra mediática y judicial que parecía no tener retorno, el DJ confirma que el deshielo ha comenzado, aunque todavía falta una pieza clave para completar el puzle familiar: su hermana, Isa Pantoja.
El teléfono que lo cambió todo
Kiko Rivera ha explicado que este acercamiento no fue un impulso, sino un proceso de madurez personal. «He levantado un teléfono, he llamado y me han abierto la puerta», confiesa el artista. Aunque todavía no se ha producido el esperado abrazo físico, las conversaciones telefónicas han sido constantes y cargadas de emoción, con «lágrimas de tristeza y de alegría». Kiko reconoce que tanto él como la tonadillera se han perdonado mutuamente: «Yo tengo derecho a equivocarme y ella también».
El órdago a Isa Pantoja
Sin embargo, la reconciliación no está completa. Kiko ha revelado que ha intentado contactar con su hermana Isa en varias ocasiones sin obtener respuesta. «La he escrito, pero no he recibido contestación; quiero entender que necesita su tiempo», explica con un tono conciliador, pero firme.
El DJ lanza un mensaje directo a su hermana, instándola a dejar atrás las rencillas por el bien de Isabel Pantoja: «Mamá ya está mayor y siento que está incompleta». Con la frase «el orgullo hay que tragárselo», Kiko se posiciona como el mediador de una familia rota, asegurando que está dispuesto a estar «en primera línea» para que su madre recupere la felicidad absoluta.