
MADRID. — En el ojo del huracán mediático, Kiko Rivera ha vuelto a demostrar que domina los tiempos del espectáculo como pocos. Tras la demoledora entrevista de Irene Rosales en ‘El tiempo justo’, donde la sevillana se tildó de «imbécil» por lo aguantado durante su matrimonio, la reacción del DJ no ha dejado a nadie indiferente: una sonora carcajada frente a las cámaras que ha encendido todas las alarmas.
Una carcajada que vale más que mil palabras
Captado por los micrófonos de ‘Vamos a ver’, el hijo de Isabel Pantoja optó por el silencio verbal, pero no gestual. Mientras los reporteros le recordaban los titulares de su exmujer —especialmente el desmentido sobre quién paga realmente el alquiler y los suministros de la casa familiar—, Kiko mantenía una actitud distendida y burlona.
Esa risa, que algunos califican de «desalmada» y otros de «escudo protector», parece ser el preámbulo de lo que está por venir. Lejos de amedrentarse por las acusaciones de «odio» y «pisoteo» lanzadas por Irene, el DJ se muestra despreocupado, como quien guarda un as bajo la manga.
El viernes 10 de abril: Kiko vuelve a «tirar de la manta»
Pero la risa no es el final del camino, sino el cebo. Kiko Rivera ya ha confirmado su regreso al plató de ‘¡De Viernes!’ este próximo 10 de abril a las 22:00 horas. Si su entrevista grabada levantó ampollas, su presencia en directo promete ser un terremoto.
«Todavía queda mucho por decir», ha sentenciado el DJ, dejando claro que su intención es seguir «cortando el grifo» y exponiendo la realidad económica que, según él, Irene Rosales oculta. Con la reconciliación con su madre como telón de fondo y el hacha de guerra levantada contra la madre de sus hijas, el plató de Santi Acosta se prepara para una noche que promete dejar a muchos, de nuevo, con la boca abierta.