
MADRID. — Lo que comenzó como una noche de diversión en las afueras de la capital terminó convirtiéndose en un motivo de alarma nacional. José Ortega Cano reapareció este fin de semana en el Pub Babilo, en San Sebastián de los Reyes, mostrando un extenso y llamativo hematoma en su mejilla derecha que desató todo tipo de especulaciones sobre su salud.
Una imagen que desató el pánico
La fotografía, publicada por el propio establecimiento con el lema «Donde la fiesta nunca decepciona», mostraba al diestro sonriente y con los pulgares arriba. Sin embargo, el contraste entre su actitud festiva y la gravedad de la lesión facial hizo que las redes sociales se llenaran de teorías sobre posibles caídas o accidentes domésticos.
Ante el revuelo generado, el padre de Gloria Camila decidió dar la cara —literalmente— durante un paseo con su mascota para aclarar la situación y cortar de raíz los rumores.
«Es una intervención»
Con total serenidad, el torero ha confirmado que el cardenal no es producto de ningún percance accidental, sino la consecuencia directa de un paso por el quirófano. «Es de una intervención», explicó de forma escueta pero contundente, restándole importancia al aspecto de su rostro y asegurando que se trata simplemente de un proceso postoperatorio normal.
Aunque el diestro no quiso entrar en detalles específicos, fuentes cercanas y periodistas como Javi de Hoyos han apuntado a que se trata de una intervención de carácter bucodental. Al parecer, un procedimiento complejo relacionado con sus dientes habría provocado la inflamación y el posterior derrame que tanto ha impactado al público.
Recuperación en marcha
A pesar del aparatoso aspecto del hematoma, Ortega Cano ha transmitido un mensaje de absoluta tranquilidad. El hecho de que se le haya visto disfrutando de la noche madrileña confirma que, más allá de lo estético, su estado de salud general es óptimo y que sigue adelante con su vida social mientras completa su recuperación.