
MADRID. — La paz le ha durado muy poco a Belén Esteban. Tras anunciar entre lágrimas su retirada de la televisión en la final de ‘Top Chef’ (RTVE), un fantasma de su pasado ha vuelto para amargarle la despedida. Toño Sanchís, el hombre que fue su sombra y hoy es su mayor enemigo judicial, ha roto su silencio para poner en duda la «faceta de cocinera» y el retiro de la de Paracuellos.
«No sabía hacer ni un huevo frito»
Toño Sanchís no ha tenido piedad al valorar el tercer puesto de Belén en el talent de repostería. En unas declaraciones que han corrido como la pólvora, el exrepresentante ha cuestionado la veracidad del concurso y las habilidades culinarias de la «Patrona»:
«Me sorprende mucho verla ahí porque, cuando estaba conmigo, no sabía cocinar nada. Es increíble cómo algunos se reinventan solo para seguir en el candelero», sentenció Toño con ironía.
Para Sanchís, este papel de repostera sacrificada es solo una «estrategia de marketing» y no se cree que Belén vaya a dejar la televisión de forma definitiva. Según su entorno, Toño considera que este anuncio de «descanso» es solo una maniobra para renegociar su caché y volver con una exclusiva millonaria bajo el brazo.
El dardo sobre el «descanso»
Toño también ha aprovechado para hurgar en la herida sobre el cansancio de Belén: «Dice que quiere descansar del público, pero el público ya hace tiempo que descansa de ella», habría comentado a sus allegados, haciendo referencia a los discretos datos de audiencia que ha cosechado el programa de TVE en comparación con los años de gloria de la Esteban.
Mientras Belén se refugia en su familia y en su marido Miguel, las palabras de Toño han reabierto una guerra que parecía dormida, demostrando que, aunque ella se vaya, las polémicas que la rodean siempre se quedan.