
MADRID. — La paciencia de Jessica Bueno ha llegado a su límite. Tras los feroces ataques que Kiko Rivera lanzó contra ella la semana pasada, la modelo se ha sentado en el plató de ‘¡De Viernes!’ para ejecutar una de las entrevistas más descarnadas de su carrera. Sin filtros y visiblemente cansada de años de silencio, la sevillana ha desvelado un episodio que ha dejado a la audiencia en shock: el abandono del DJ el mismo día que nació su hijo.
La verdad sobre el parto: Una foto y una exclusiva
Jessica ha decidido desmontar las «mentiras» de Kiko, quien llegó a culparla de que Isabel Pantoja no estuviera presente en el nacimiento. La realidad, según la modelo, fue mucho más fría y puramente económica. El motivo del enfado de Kiko no fue otro que el control absoluto sobre las fotos del bebé para proteger una exclusiva.
«Ese día se enfadó y se fue por una exclusiva», ha revelado Jessica. Mientras Anabel Pantoja contaba detalles del bebé en televisión, la familia prohibió al hermano de Jessica hacerse una foto con su sobrino. «Yo le dije que mi hermano se podía hacer todas las fotos que quisiera, que yo era la madre y yo decidía. Pues yo por plantarle cara ya era la peor y se fue«.
«Lleva un mes sin ver a su hijo»
Más allá del pasado, Jessica ha dado un golpe de realidad sobre el presente. A pesar de los intentos por mantener la cordialidad en los últimos años, la modelo ha confesado que la relación actual es nula y ha lanzado una acusación gravísima: Kiko Rivera llevaría un mes sin ver a su hijo. Una revelación que choca frontalmente con la imagen de «padre presente» que el DJ intenta proyectar en sus redes sociales.