
La Feria de Abril de Sevilla no solo es el escenario de volantes y rebujitos, sino también el lugar donde las rencillas familiares parecen disolverse bajo el sol de Andalucía. Tras meses de un distanciamiento que mantenía en vilo a sus seguidores, Rocío Flores ha dado el paso y ha aclarado, por fin, en qué punto se encuentra su relación con su tía, Gloria Camila Ortega.
Lo que comenzó como un secreto a voces en el Real de la Feria ha terminado siendo una confirmación oficial. La hija de Antonio David Flores, visiblemente más relajada y alejada del foco mediático habitual, ha confesado que el contacto se ha retomado con normalidad. «He hablado con ella, todo muy bien», declaraba Rocío, poniendo fin a las especulaciones sobre un posible enfrentamiento irreconciliable entre las dos socialités.
Hartazgo de polémicas Rocío Flores no ha ocultado su cansancio ante el constante escrutinio público. En declaraciones para Telecinco, la joven ha sido tajante: «Estoy de las polémicas hasta arriba». Con estas palabras, deja claro que su prioridad ahora es la paz familiar y la privacidad, asegurando que cualquier cuenta pendiente con Gloria se resolvería de forma estrictamente privada, lejos de los platós de televisión.
Unidas en el Real La reconciliación parece ir tan en serio que Rocío incluso reveló que estaban esperando a Gloria para continuar la jornada de fiesta juntas. «Estamos esperando a que llegue», comentaba minutos antes de reunirse con su tía. Este gesto demuestra que, a pesar de los reproches cruzados en el pasado y la falta de vínculo de los últimos meses, la sangre tira más que cualquier conflicto.
Mientras el entorno de la familia Jurado sigue rodeado de tormentas legales, tía y sobrina han decidido blindarse y disfrutar de la música y el baile, demostrando que, al menos para ellas, la Feria ha sido el bálsamo que necesitaban.