
La palapa ha vivido una de sus noches más amargas. Nagore Robles, una de las grandes protagonistas de la edición, ha sido expulsada por la audiencia en un duelo de infarto contra Aratz Lakuntza. Pero Nagore no se ha ido en silencio: antes de apagar su antorcha, ha ejecutado una maniobra que deja a Alvar Seguí de la Quadra-Salcedo en la cuerda floja.
El público parece haber castigado el «aquelarre» que la vasca lideró contra el joven Alvar, a quien acusó de ser un estratega deshonesto manejado por su madre. Con un ajustado 52,7%, los espectadores decidieron que la aventura de Nagore terminara justo antes de la unificación.
Sin embargo, haciendo uso de su «última voluntad», Nagore le asestó una nominación directa y secreta a su enemigo íntimo, asegurando que Alvar se juegue la expulsión esta misma semana.
El momento más emotivo lo protagonizó Sandra Barneda, quien confesó con la voz entrecortada haber pasado una «mala noche» al tener que comunicar la salida de su expareja. Mientras tanto, en la playa, Alba Paul quedaba completamente destrozada tras perder a su gran pilar en el concurso.
