Categorías
Prensa Rosa

Kiko Rivera vende por 400.000 euros su polémico ático en Madrid: en esto invertirá parte de lo que ha ganado

Kiko Rivera ha logrado dar un importante respiro a sus finanzas personales tras cerrar de manera definitiva la venta de su controvertido ático ubicado en Madrid. La operación inmobiliaria se ha saldado con un montante total de 400.000 euros, poniendo fin a una propiedad que arrastraba un largo historial de polémicas y disputas vecinales.

Gracias a las declaraciones en exclusiva de Luis Pliego, director de la revista Lecturas, se han podido conocer los pormenores financieros del movimiento: el hijo de Isabel Pantoja ha utilizado parte del dinero para cancelar por completo la hipoteca que pesaba sobre el inmueble y, tras liquidar los gastos derivados de la gestión, ha conseguido embolsarse un beneficio neto de 200.000 euros.

El polémico destino del dinero y el rescate a los negocios de su actual pareja, Lola

La gestión de las ganancias obtenidas ya está completamente planificada por el DJ, quien ha decidido diversificar los 200.000 euros de beneficio en dos frentes muy claros. La mitad de esta cantidad se destinará de forma directa a amortizar otra hipoteca pendiente, mientras que la otra parte servirá para que el artista se estrene como socio capitalista de su actual novia, Lola, en su nuevo proyecto empresarial.

Kiko Rivera invertirá en la nueva academia de baile de su pareja, una decisión que ya ha despertado ciertos recelos en el entorno de la crónica social debido a los antecedentes financieros de Lola, quien previamente estuvo al frente de otras dos academias de danza que terminaron cerrando sus puertas a causa de diversos problemas económicos.

Irene Rosales rompe el silencio en televisión y recuerda los peores años económicos del DJ

La venta de este inmueble, adquirido por el músico cuando apenas tenía 18 años, ha provocado reacciones inmediatas, entre ellas la de su exmujer Irene Rosales. La actual colaboradora del programa ‘El tiempo justo’ aprovechó su espacio en televisión para recordar los durísimos «quebraderos de cabeza» que esa vivienda causó en el pasado, rememorando la época en la que los vecinos de la comunidad acusaban públicamente a Rivera de impagos, así como de organizar ruidosas fiestas con mujeres.

Rosales se sinceró ante la audiencia al rememorar que conoció al hijo de la tonadillera en su «peor momento económico», explicando que, aunque tuvieron sus más y sus menos debido a las deudas, él siempre la mantuvo informada de una situación financiera que, afortunadamente, hoy empieza a quedar atrás.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

This site uses cookies to enhance your experience. By continuing to the site you accept their use. More info in our cookies policy.     ACCEPT