
MADRID — La polémica en torno a la memoria del legendario boxeador Pedro Carrasco suma un tenso capítulo tras las contundentes declaraciones de su amigo íntimo, Bruno Casso. En un testimonio sin concesiones, el italiano ha roto el silencio para cargar duramente contra Rocío Carrasco, asegurando que la hija del pugilista falta a la verdad sobre los últimos meses de vida de su padre.
«Para mí, la hija de Pedro está mintiendo por dinero», aseveró Casso con rotundidad, cuestionando el relato público sostenido por Rocío sobre la relación con el deportista.
Sin Relación y un Amor No Correspondido
Si bien Bruno Casso reconoció el profundo afecto que el campeón profesaba por su hija, enfatizó que este sentimiento no era mutuo ni correspondido en los años finales del boxeador. Según su versión, los desplantes hacia Pedro Carrasco eran habituales: «A su padre en más de una ocasión no lo ha recibido. Decía que no estaba».
El amigo íntimo desmintió de forma categórica los señalamientos sobre los presuntos problemas de Pedro con el alcohol, tildándolos de falsedades malintencionadas:
«Ella ha insinuado que su padre bebía, que su padre iba así con el coche, dando a entender que estaba borracho. Pedro no era un borracho. ¡Qué mentira!»
Las Claves de los Últimos Días y el Respaldo a Raquel Mosquera
Las revelaciones sobre la etapa final de Pedro Carrasco dejan al descubierto la profunda brecha familiar que existió hasta su último aliento. Según el testimonio de su amigo íntimo, el boxeador falleció sin mantener ningún tipo de contacto ni comunicación con su hija, sufriendo enormemente por esta distancia y por no compartir el estilo de vida que ella llevaba. Asimismo, Casso remarcó los constantes desplantes y la negativa reiterada a recibir al deportista en su propia casa cuando este intentaba acercarse.
Por otro lado, la versión de Casso desmiente categóricamente cualquier tipo de adicción o problema con el alcohol por parte del pugilista, asegurando que nunca fue un borracho. Con todos estos detalles, el italiano respalda de manera explícita y rotunda el relato histórico que durante años ha defendido la viuda del boxeador, Raquel Mosquera, confirmando que la versión original de los hechos siempre ha sido la de ella.
Casso concluyó reafirmando el sufrimiento del deportista en sus momentos finales: «Pedro se ha muerto sin ver a su hija, no se hablaban. Ha sufrido mucho. No le gustaba mucho la vida de su hija», reavivando así el debate mediático sobre una de las rupturas familiares más sonadas de la crónica social.