
MADRID — El arranque de la tercera edición de Supervivientes All Stars se ha visto empañado por la salida forzosa de una de sus concursantes más esperadas: Alma Bollo. La influencer, que regresaba al espacio de Telecinco tras su paso en 2023 con el objetivo de superarse a sí misma, tuvo que abandonar el concurso en los primeros días de aventura tras sufrir intensos dolores de cuello y espalda. Tras confirmarse su regreso a España, su madre, Raquel Bollo, ha roto el silencio sobre su evolución.
Un abandono obligado por prescripción médica
Fue el pasado domingo cuando Sandra Barneda comunicó en Conexión Honduras el parte oficial de la organización. Tras someter a la joven a diversas pruebas, el equipo médico detectó una lesión que, si bien evolucionaba de manera favorable, hacía completamente incompatible la exigencia física de los Cayos Cochinos con su recuperación.
Visiblemente abatida, Alma rompió a llorar en directo al conocer la decisión médica. Desde España, su madre le transmitió mensajes de ánimo asegurándole que la salud es lo primero y que no le faltarán nuevas oportunidades en el futuro. Tras confirmarse su salida definitiva, el programa anunció que Laura Cuevas ocupará su puesto en la isla.

Preocupación, reposo absoluto y secuelas psicológicas
Tras reencontrarse con su hija en España, Raquel Bollo ha querido tranquilizar a sus seguidores a través de redes sociales, explicando su ausencia digital durante estos días de incertidumbre: «Han sido días de mucho estrés, de mucha preocupación hasta saber cómo estaba la situación. Ahora queda que Alma se recupere y esté fuerte, no solo físicamente sino también mentalmente porque su ilusión se ve truncada».
Posteriormente, durante su asistencia a los Premios Escaparate, la diseñadora ofreció más detalles ante los micrófonos de Europa Press, confirmando que la joven se encuentra en Sevilla guardando estricta recuperación:
«Ahora mismo está ahí de reposo absoluto y bastante regularcilla. No solo físicamente sino también psicológicamente porque ha sido todo como muy rápido y con mucha incertidumbre por saber qué tenía.»
Raquel Bollo quiso recalcar que no dará detalles clínicos específicos sobre la dolencia, dejando esa potestad a su hija para cuando se encuentre con ánimos de compartir su testimonio: «Ya ella, cuando se recupere y esté bien, será la que cuente qué le ha sucedido y cómo lo ha vivido, porque le pertenece a ella».