
MADRID — La encarnizada guerra mediática entre Julia Janeiro y Belén Esteban vive su episodio más tenso e inesperado. Tras semanas de constantes ataques cruzados en platós y redes sociales, María José Campanario ha dado un golpe en la mesa concediendo una exclusiva a la revista Lecturas para defender con uñas y dientes a su hija mayor y señalar directamente a la colaboradora de televisión por el daño histórico infligido a su familia.
El respaldo incondicional de los Janeiro: «Ser mujer libre es muy complicado»
El enfrentamiento, que se avivó este verano después de que Juls tildara a la «Patrona» de «meme televisivo» y cuestionase el uso de etiquetas como nepo baby, suma ahora el respaldo explícito de sus progenitores. La odontóloga ha dejado meridianamente clara la postura que mantiene junto al torero Jesulín de Ubrique:
«Yo estoy al lado de mi hija, lo voy a estar siempre y va a tener siempre el respaldo de su padre y de su madre. Lo tiene. Me he pegado mucho tiempo autocensurándome yo, no voy a censurar a mi hija,» sentencia con firmeza en la publicación.
Campanario defiende el derecho de la joven influencer a expresarse sin cortapisas, subrayando la educación en libertad que le ha inculcado desde la cuna: «Siempre le he dicho que sea libre. Ser mujer es muy complicado; ser mujer libre, todavía más». Estas contundentes palabras se alinean con la ya famosa frase que trascendió recientemente en el programa Fiesta, donde se refirió al empoderamiento de la joven asegurando que «por fin se le ha puesto la corona de reina que se le había caído».
Campanario señala a Belén Esteban por sus graves problemas de salud
Lejos de frenar ahí, la esposa de Jesulín de Ubrique ha cargado con dureza contra la de Paracuellos, responsabilizándola del impacto psicológico y social que ha sufrido su entorno durante más de dos décadas. Según adelanta la revista, María José afirma categóricamente que Julia «ha tenido una vida muy difícil por culpa de Belén».
Asimismo, la odontóloga vincula de manera directa la presión mediática continuada con los severos baches de salud e ingresos hospitalarios que ha padecido a lo largo de los años:
- El peso del altavoz mediático: Campanario cuestiona el desequilibrio de fuerzas vivido al tener a «mucha gente hablando en contra de una sola persona durante tantísimos años» desde un programa diario.
- Secuelas en el núcleo familiar: Asegura que «cualquier persona inteligente entiende todo el daño que se puede hacer» cuando la exposición pública afecta al crecimiento de los hijos.
Este demoledor alegato llega justo cuando Belén Esteban afirmaba contar con el permiso verbal de su hija Andrea Janeiro para pronunciarse en los platós, un movimiento que reaviva de lleno la fractura entre ambas familias en el foco de la crónica social.