
MADRID — María Patiño ha vuelto a situarse en el centro de la conversación social tras romper su silencio de la forma más honesta y desgarradora posible. Tras permanecer casi un año y medio alejada de la pequeña pantalla, la periodista ha confesado entre lágrimas los momentos de incertidumbre vividos en su hogar y el insólito negocio con el que contempló ganarse la vida cuando las llamadas de trabajo dejaron de sonar.
El duro bache emocional tras año y medio alejada de los platós
La salida de la gallega de espacios como No somos nadie en la cadena TEN el pasado mes de enero y el definitivo cierre de La familia de la tele marcaron el inicio de una etapa oscura. Acostumbrada al frenético ritmo de la televisión en directo, la comunicadora se vio de repente envuelta en un parón profesional de casi 18 meses que terminó afectando a su salud mental.
Durante este periodo de aislamiento e incertidumbre, la propia excolaboradora de Sálvame no dudó en recurrir a terapia psicológica para encajar la falta de ofertas laborales y recuperar la estabilidad en su rutina diaria.
Abrir un negocio de uñas: El desesperado plan B de María Patiño fuera de los medios
Ante el temor constante a no regresar a la primera línea mediática, la presentadora comenzó a idear alternativas drásticas para garantizar su sustento económico. Lejos de las luces de los estudios de grabación, Patiño centró su atención en el sector del cuidado personal y la estética.
«Mi plan B era poner un negocio. No sé de qué, estaba viendo que funciona muy bien lo de las uñas, pero no sé hacerlas», reveló entre lágrimas la periodista, dejando al descubierto la vulnerabilidad de un gremio acostumbrado a vivir bajo los altibajos de la audiencia.
Su esperado regreso a laSexta como colaboradora en ‘Cara al show’
Afortunadamente para sus seguidores, el retiro forzoso de la comunicadora ha llegado a su fin. Tras un prolongado año en el paro, la tertuliana ha fichado como colaboradora estrella del programa Cara al show en laSexta, retomando su lugar en la televisión nacional con la vehemencia y garra que siempre la han caracterizado.
El testimonio de María Patiño pone de manifiesto la fragilidad del éxito en el mundo del espectáculo, donde incluso las caras más consolidadas deben reinventarse cuando las cámaras se apagan de golpe.
¿Crees que los profesionales de la televisión deberían contar con alternativas laborales fuera de los medios?