
Rocío Flores ha regresado con fuerza a la televisión tras un periodo de discreción mediática. Su reciente entrevista en el programa ‘¡De viernes!’ marcó el inicio de una nueva etapa profesional como colaboradora en Telecinco, donde comparte plató con Beatriz Archidona y Santi Acosta. Este retorno coincide con semanas de agitación familiar, en las que Flores ha estado especialmente volcada en el entorno de los Ortega Mohedano, tras el fallecimiento de Michu y la resolución sobre el futuro de su hija Rocío.
En medio de este torbellino emocional, la joven ha contado con el respaldo constante de su pareja, Manuel Bedmar, con quien mantiene una relación desde hace siete años. De origen malagueño, Bedmar ha optado por mantener un perfil público discreto, centrado en sus proyectos personales y profesionales. En redes sociales, donde acumula más de cincuenta y seis mil seguidores, se presenta como emprendedor, colaborando con marcas como Farmasí, especializada en productos de belleza y salud. Su trayectoria incluye trabajos como modelo, dependiente y una marcada afición por el deporte, el motor y los tatuajes.
La historia de amor entre Rocío y Manuel comenzó en una tienda, donde él trabajaba como dependiente. Desde entonces, su vínculo ha evolucionado en paralelo al crecimiento mediático de Flores, manteniéndose al margen de los focos salvo contadas apariciones en eventos públicos. En redes, sin embargo, ambos comparten con frecuencia imágenes y mensajes que reflejan su complicidad.
En 2020 decidieron dar un paso más y se mudaron juntos a una vivienda en Málaga con vistas al mar. Poco después, incorporaron a Roma, una perrita que se ha convertido en parte esencial de su núcleo familiar. También sellaron su unión con un tatuaje compartido: una frase en italiano que reza «Que todo fluya y nada influya».
Manuel Bedmar no solo ha sido un compañero sentimental, sino también un apoyo fundamental para Rocío Flores en momentos clave. Su integración en la familia de la joven es evidente, como lo demuestra su implicación en el cuidado de la hija de Michu, junto a Gloria Camila Ortega y otros miembros del clan. En palabras de José Ortega Cano, tanto Rocío como su pareja han estado volcados en atender a la pequeña, respetando el deseo de su madre expresado en el testamento.