
Jessica Bueno ha decidido poner freno al ritmo mediático que la ha acompañado durante los últimos meses. Tras convertirse en la segunda finalista de ‘Supervivientes All Stars’, la modelo sevillana ha reaparecido en redes sociales con una confesión que marca un giro radical en su vida pública: quiere desaparecer, al menos temporalmente, para reencontrarse con sus hijos.
La exconcursante de ‘GH VIP’ y ‘Supervivientes 2011’ ha sido una de las grandes protagonistas de esta edición especial del reality, donde su resistencia y popularidad la llevaron hasta la final. Sin embargo, tras aterrizar en Madrid y recuperar su teléfono móvil, Jessica ha optado por una decisión que ha sorprendido a sus seguidores: desconectar.
“Me habéis salvado semana tras semana. Si he llegado hasta donde he llegado, ha sido gracias a vosotros”, reconoció en sus primeras stories, agradeciendo el apoyo recibido.
Pero acto seguido, lanzó una petición que no todos esperaban: “Quería pediros paciencia”, dijo, antes de anunciar que su prioridad no serán las redes ni los platós, sino sus tres hijos, Fran Rivera Jr., Jota Peleteiro Jr. y Alejandro.
“Quiero estar con mis peques… necesito un intensivo de mis niños, lo necesito”, declaró con contundencia, dejando claro que su regreso a la normalidad no incluirá una exposición inmediata. Aunque prometió que sus seguidores seguirán formando parte de su vida, advirtió que no sabe cuánto compartirá en redes durante las próximas semanas.
La decisión de Jessica ha generado reacciones encontradas. Mientras algunos aplauden su necesidad de reconectar con su familia, otros se preguntan si este retiro parcial es una estrategia para reposicionar su imagen tras el reality. Lo que sí ha dejado claro es que este momento marca “un antes y un después” en su vida.
Desde Madrid, donde aún atiende compromisos profesionales, Jessica Bueno se prepara para volver a Sevilla y recuperar el tiempo perdido con sus hijos. Su mensaje, cargado de emoción y honestidad, redefine su papel como figura pública y madre, y deja en el aire una pregunta inevitable: ¿volverá a los focos con la misma intensidad?