
Gloria Camila, hija de José Ortega Cano y Rocío Jurado, ha encendido el debate en redes sociales tras confesar públicamente la delicada secuela que arrastra un mes después de su paso por Supervivientes All Stars. La exconcursante, que vivió con intensidad cada prueba en Honduras, asegura que el desgaste físico y el déficit calórico sufrido durante el reality han alterado por completo su ciclo menstrual, obligándola a acudir al ginecólogo para una revisión urgente.
A través de sus historias de Instagram, la influencer de 29 años compartió con sus seguidores la preocupación que le genera no haber recuperado aún la regla desde su salida del concurso. “Hoy toca revisión ginecológica ya que aún no me ha bajado el periodo”, escribió, dejando claro que su visita al especialista responde a un problema de salud derivado de la experiencia extrema en el programa.
No es la primera vez que una concursante de Supervivientes revela este tipo de consecuencias.
El descontrol alimenticio, la malnutrición y el estrés extremo son factores que, según los expertos, pueden provocar alteraciones hormonales y retrasos en la regularización del ciclo menstrual. Gloria Camila ha querido visibilizarlo para evitar especulaciones y subrayar que la exposición televisiva también deja huellas que no se ven en pantalla.
Mientras tanto, la sobrina de Rocío Flores intenta recuperar fuerzas con un plan gastronómico que no falla: los guisos caseros de Marina, la persona que trabaja en su casa desde hace años. Entre ellos, destaca el plato que ella misma mostró en redes, unas papas con carne que se han convertido en su remedio personal para equilibrar su cuerpo tras la dura experiencia en Honduras.
Este enfoque convierte la confesión de Gloria Camila en un tema polémico y de debate público, al señalar el “precio oculto” de los realities y cómo la fama televisiva puede tener consecuencias más allá del espectáculo.