
El editorial de Ana Rosa Quintana de este jueves 11 de diciembre volvió a colocar a La Moncloa en el centro de la tormenta política. La detención de Leire Díez y del expresidente de la SEPI, Vicente Fernández, en una operación por contratos públicos bajo sospecha, coincidió con la llegada de María Corina Machado a Oslo tras escapar de Venezuela. Dos imágenes opuestas que la presentadora utilizó para construir un relato de contrastes que no dejó indiferente a nadie.
Desde el plató de El Programa de Ana Rosa, la periodista abrió con un mensaje directo: “Dicen que todo viaje es un descubrimiento. El viaje de Sánchez en el Peugeot es un viaje hacia el abismo que contrasta con el periplo hacia la libertad de María Corina Machado”. A partir de ahí, desplegó un editorial que mezcló referencias literarias, acusaciones políticas y una lista cada vez más extensa de nombres bajo investigación.
Ana Rosa comparó el entorno del presidente con “la Divina Comedia”, describiendo varios “círculos del infierno” poblados por imputados y señalados: Koldo, Ábalos, Cerdán, Gallardo, el fiscal general, Salazar, el alcalde de Torremolinos, el presidente de la Diputación de Lugo, Begoña Gómez y las presiones al vicerrector de la Complutense, David Sánchez. A esa lista, dijo, se suman ahora Vicente Fernández y Leire Díez, cuya detención calificó como “otra mano que se quema”.
La presentadora endureció aún más el tono al afirmar que “en uno de los círculos sanchistas tenemos corrupción, en otro machismo y prostitución y en otro acoso sexual”, criticando que el presidente lo rebaje a “acoso laboral estructural”. En uno de los momentos más comentados del editorial, aseguró que Sánchez “se ha convertido en el niño del Sexto Sentido”, rodeado de imputados pero incapaz de ver “que la legislatura está muerta”.
El contraste llegó con la figura de María Corina Machado, a quien describió como “una mujer con coraje” que logró escapar de Venezuela tras 16 meses escondida, navegando en un bote de madera entre olas de dos metros. “Una mujer a la que el régimen chavista no deja vivir en paz pero que ya es Nobel de la Paz”, afirmó.
Ana Rosa cerró su intervención evocando el discurso en Oslo pronunciado por la hija de Machado, en representación de su madre. Un acto al que asistieron venezolanos de todo el mundo y que, según la presentadora, dio voz “a los que se marcharon, a los que no pueden salir, a los que no pueden regresar, a los encarcelados, a los censurados y a los que murieron en nombre de la libertad”.
El editorial, cargado de paralelismos simbólicos y acusaciones directas, vuelve a situar a Ana Rosa en el centro del debate político y mediático, reforzando su papel como una de las voces más críticas con el Gobierno en el panorama televisivo español.