
La última emisión de El tiempo justo dejó una imagen que desató un vendaval mediático: Olga Moreno, visiblemente afectada, rompió a llorar en pleno directo cuando Joaquín Prat le preguntó si estaba bien. La colaboradora evitó explicar el motivo de su emoción, pero en el plató surgió un detalle que encendió todas las alarmas: por primera vez, no estaba presente su pareja y representante, Agustín Etienne. El gesto fue suficiente para reactivar los rumores de crisis.
El contexto no ayudaba. Este verano la pareja atravesó una ruptura seguida de una reconciliación que muchos consideraron frágil. A ello se sumó el recuerdo de las declaraciones de Miguel Frigenti en Fiesta, donde aseguró que Etienne habría tenido un affaire con Adara Molinero años atrás, cuando él estaba con Olga y ella con Rodri Fuertes. Las lágrimas de Moreno reavivaron ese pasado que parecía enterrado.
Ante el revuelo, Giovanna González, colaboradora de Vamos a ver, contactó directamente con Agustín Etienne. Su respuesta fue clara, aunque no del todo tranquilizadora para algunos tertulianos: “Me dice que está enfermo. Lleva malísimo con gripe y mal de la tripa como cinco días y solo contesta llamadas urgentes de trabajo. Espera estar mejor mañana o pasado”. Según González, la ausencia se debía únicamente a que “está muy malo en casa y no puede moverse”.
Kike Calleja reforzó esta versión asegurando que coincidió con la pareja hace apenas unos días en un evento y los vio “perfectamente”, descartando cualquier crisis. Adriana Dorronsoro opinó en la misma línea. Sin embargo, Pepe del Real introdujo la duda que mantiene vivo el debate: consideró extraño que Etienne no negara explícitamente la existencia de una crisis cuando tuvo la oportunidad de hacerlo.
“Bueno, me ha contestado”, respondió Giovanna González, convencida de que las explicaciones del representante son suficientes. Pero la falta de una frase contundente por parte de Etienne sigue alimentando la especulación.
Mientras tanto, la imagen de Olga llorando continúa circulando como símbolo de un misterio que, por ahora, solo tiene una certeza: el silencio de los protagonistas dice casi tanto como sus palabras.
