
La eterna fractura entre madre e hija vuelve a marcar la agenda mediática en plenas fiestas. Rocío Flores, nieta de Rocío Jurado, ha confirmado que no pasará la Navidad junto a su madre, Rocío Carrasco, y que su lugar está en Málaga, rodeada de su padre y sus hermanos. La joven, que recientemente participó en el cumpleaños de Ortega Cano, ha dejado claro que su decisión no es coyuntural, sino definitiva: “Cada uno está donde quiere estar y yo en este caso estoy con quien quiero estar”, declaró con contundencia.
Flores confesó que la Navidad es una fecha que disfruta especialmente, aunque reconoce que las ausencias pesan: “El tema de la cena, tanto en Nochebuena como en Nochevieja, me pesa un poquito más porque la mesa se va quedando un poco más vacía cada vez. Pero lo que es la fecha en general, con mis hermanos, ese espíritu se tiene que mantener vivo”.
La colaboradora televisiva insistió en que su refugio está en la familia paterna y que no contempla un acercamiento con su madre en estas fechas: “Poder tener ese momento con mi padre y con mis hermanos, para mí, sinceramente, es lo mejor”.
Con estas palabras, Rocío Flores cierra la puerta a cualquier reconciliación navideña con Rocío Carrasco, reforzando la distancia entre ambas y convirtiendo su decisión en uno de los titulares más sonados de la crónica social de estas fiestas.