
MADRID — La onda expansiva de las acusaciones contra Julio Iglesias ha llegado hoy a RTVE de la mano de una de las periodistas que mejor conoce al artista. Rosa Villacastín ha intervenido en directo en el programa ‘Mañaneros 360’ para expresar su absoluto estupor ante la investigación de ‘elDiario.es’ y ‘Univisión’ que señala al cantante por presuntos delitos de agresión sexual y trata de seres humanos cometidos en 2021.
«Se me ha caído un ídolo» Villacastín, visiblemente afectada, no ha ocultado la decepción personal que supone este escándalo. «Estoy muy tocada. He tenido y tengo muy buena relación con él y nunca en la vida pude pensar esto», ha confesado la periodista. En una metáfora demoledora, Villacastín ha comparado la imagen pública de Iglesias con un objeto de culto que se hace añicos: «Es como cuando se te cae un ídolo que tienes en el mejor sitio de tu casa y de repente se rompe. Eso es lo que me ha pasado hoy con Julio Iglesias».
De mansión de lujo a «casa de los horrores» Durante la emisión del programa conducido por Javier Ruiz, se han difundido los testimonios de las dos extrabajadoras que denuncian haber vivido un calvario en las propiedades del cantante en Bahamas y Punta Cana. Lo que para el mundo era el refugio de una estrella, las denunciantes lo definen ahora como «la casa de los horrores», un lugar donde presuntamente se daban situaciones de explotación y abuso de poder.
La polémica comparación de los «señoritos» Rosa Villacastín ha intentado contextualizar la gravedad de los hechos con una frase que ha generado un silencio sepulcral en el plató: «En España hay muchos casos de señoritos que se acostaban con la criada». Ante este planteamiento, el presentador Javier Ruiz ha tenido que intervenir rápidamente para corregir el enfoque de la colaboradora y centrar la gravedad en las víctimas. «Yo más bien pienso en las chicas. Son chicas de 22 años cobrando 350 euros sometidas a explotación laboral o sexual», le ha recordado el periodista.
Preocupación por el legado familiar Más allá de los presuntos delitos penales, Villacastín ha puesto el foco en el daño irreparable para el clan Iglesias. «¿Sabes en quién he pensado? En sus hijos, en sus nietos… Es que a mí me pasa con mi padre y el mundo te cambia», ha planteado, cuestionando cómo el cantante podrá explicar estas acusaciones de «trato vejatorio» y «delitos sexuales» a su propia familia.
La caída del mito parece hoy definitiva tras estas revelaciones que sitúan a Julio Iglesias frente a la Audiencia Nacional y ante el juicio sumarísimo de la opinión pública y de quienes, como Villacastín, lo consideraron un «caballero» durante décadas.