
MADRID — La tensión ha estallado este martes en el plató de ‘Y ahora Sonsoles’. Lo que comenzó como el análisis de una gravísima investigación internacional por presuntos delitos de agresión sexual y trata de seres humanos contra Julio Iglesias, terminó en un duro enfrentamiento directo. Sonsoles Ónega se vio obligada a intervenir de forma tajante para frenar los intentos de Ana Obregón de desacreditar los testimonios de las víctimas y la labor periodística de ‘elDiario.es’ y ‘Univisión’.
El interrogatorio de Obregón para salvar al ídolo Ana Obregón, haciendo gala de su estrecha amistad con el cantante, adoptó una postura de confrontación desde el inicio de la conexión con Ana Requena, una de las periodistas responsables de la investigación. Con un tono inquisitivo, Obregón intentó desmontar el reportaje cuestionando las pruebas: «¿Me puedes decir qué pruebas son aparte de lo que ellas cuentan?».
La situación se volvió aún más tensa cuando la actriz intentó invalidar el testimonio de los psicólogos mencionados en la investigación, alegando el secreto profesional, solo para ser corregida en directo por Requena, quien le recordó que los profesionales pueden hablar bajo autorización de las víctimas.
Sonsoles Ónega dicta sentencia: «No vamos a poner en tela de juicio la información» Ante el evidente intento de Obregón de «juzgar» el trabajo periodístico ajeno para proteger la imagen de Iglesias, Sonsoles Ónega cortó la situación de raíz. «Hemos invitado a Ana Requena para que nos hable de la información que publica su medio, no para cuestionarlo ni para dudarlo ni juzgarlo», sentenció la presentadora, visiblemente molesta. Ónega fue un paso más allá para marcar distancias con la actitud de su colaboradora: «Nosotros no vamos a poner en tela de juicio la información de elDiario.es, solo faltaba, en fin».
El momento más bajo: la insinuación del cobro Lejos de retractarse, Ana Obregón lanzó una última pregunta que ha sido calificada de «vergonzosa» en redes sociales al intentar sugerir un interés económico detrás de las denuncias: «¿Cuánto han cobrado estas chicas?». La respuesta de la periodista fue demoledora: «Nada, cero euros. No hay ningún pago».
Sonsoles Ónega también tuvo que frenar a otros colaboradores, como la abogada Teresa Bueyes, por intentar frivolizar el caso preguntando si el cantante había intentado seducir a Obregón. «No frivolicemos. No se pueden establecer comparaciones que nos llevan al absurdo», zanjó la presentadora, dando un carpetazo definitivo a los intentos del entorno del cantante por desviar la atención de la gravedad de las denuncias presentadas ante la Audiencia Nacional.
