
La tensión en el plató de ‘¡De viernes!’ ha alcanzado niveles insoportables durante el cara a cara entre Rocío Flores y Terelu Campos. La hija de Rocío Carrasco, reforzada por su reciente victoria judicial contra la productora de la docuserie por revelación de secretos, ha acudido al programa para ajustar cuentas pendientes. En un enfrentamiento que ha dejado a la colaboradora sin capacidad de reacción, Flores ha acusado a la mayor de las Campos de mentir descaradamente sobre cuándo tuvo conocimiento del polémico documental que dinamitó a su familia.
«Tienes muy poca memoria», sentenció Rocío Flores tras recordar declaraciones de Terelu en otros programas que contradicen su versión actual. Según la invitada, la estrecha relación de las Campos con su madre las convirtió en cómplices informadas mucho antes de que el público conociera la existencia del proyecto, desmantelando así el papel de «espectadora sorprendida» que Terelu intentó adoptar durante la noche.
El código penal como arma arrojadiza contra las Campos
El momento de máxima agresividad dialéctica llegó cuando Rocío Flores afeó a Terelu Campos su hipocresía al defender a ciertos personajes de su entorno personal. Flores no dudó en señalar el doble rasero de la colaboradora respecto a la situación de Carlo Costanzia y Mar Flores, comparándolo con la dureza que ha mostrado hacia su padre, Antonio David Flores. «¿Para tu consuegro sí y para mi padre no? ¡Qué injusto!», exclamó la invitada, dejando a Terelu visiblemente descolocada ante la evidencia de su parcialidad.
La respuesta de Terelu, intentando blindarse legalmente preguntando si alguna vez había usado palabras constitutivas de delito, recibió una réplica demoledora por parte de Rocío: «Te agradezco que nunca lo hayas llamado maltratador, porque si lo hubieses hecho, estarías metida en la querella que tiene contra el resto de tus compañeros».
La justicia desmiente el relato del intento autolítico
Rocío Flores no solo atacó a las colaboradoras, sino que también cuestionó el núcleo del relato de su madre apoyándose en sentencias judiciales. Con el respaldo de los datos aportados por Antonio Rossi, la invitada puso en duda que el intento autolítico de Rocío Carrasco estuviera motivado por la entrada de Antonio David en ‘GH VIP’, señalando que las fechas presentadas ante el juez no coinciden con la narrativa televisiva.
Con este despliegue de fuerza, Rocío Flores se posiciona no solo como víctima del proceso mediático, sino como una perseguidora legal de quienes, según ella, han ignorado la presunción de inocencia y las sentencias judiciales para alimentar un espectáculo televisivo. El universo de las Campos, hasta ahora protectorado de Rocío Carrasco, parece haber encontrado en la nieta de la «Más Grande» a su némesis más implacable.