
La tensión ha marcado el esperado cara a cara entre José María Almoguera y Paola Olmedo en el plató de ¡De viernes!. A pocos días de que Paola comience su participación en Supervivientes 2026, la expareja ha decidido saldar sus cuentas pendientes en público, evidenciando que el acuerdo de divorcio está lejos de cerrarse debido a profundas discrepancias financieras y cláusulas sobre la exposición de su hijo.
El conflicto por las exclusivas y la fiscalidad
José María Almoguera entró al plató con documentación para sostener su versión sobre la deuda que, según él, mantiene su exmujer. El hijo de Carmen Borrego reclama el pago correspondiente a la gestión de impuestos de dos exclusivas compartidas, asegurando que él se hizo cargo de la fiscalidad total mientras ella recibió el 50% íntegro. Por su parte, Paola Olmedo calificó de «muy fuerte» que se incluya en este reclamo la exclusiva de su boda, argumentando que en aquel momento eran una unidad familiar y el dinero nunca salió de la cuenta común.
Reproches personales y el estado del coche familiar
El encuentro también dejó espacio para reproches sobre el estado de los bienes compartidos. José María cuestionó la forma en la que Paola le devolvió el vehículo que utilizaban, revelando que el coche presenta un golpe, un faro roto y no ha pasado la revisión pertinente. Ante la confesión de Paola sobre su delicada situación económica actual, Almoguera insistió en que su prioridad no es el dinero de forma inmediata, sino firmar un convenio regulador que proteja legalmente a su hijo común.
«No te reconozco»: La ruptura definitiva de la confianza
El momento más amargo del cara a cara llegó cuando José María Almoguera confesó su decepción personal hacia la madre de su hijo. «Creía que conocía a la persona con la que me casé, pero has cambiado tanto que no te reconozco», sentenció el joven. Paola Olmedo no se quedó atrás, asegurando que el cambio ha sido mutuo y que ella también se siente profundamente decepcionada por el comportamiento de su exmarido en los últimos meses.