
MADRID — Lo que comenzó como un cruce de declaraciones entre Alejandra Rubio y Antonio Rossi ha derivado en una batalla campal en el plató de «El tiempo justo». La entrada en escena de Marta López, testigo presencial de la conversación que originó el conflicto, ha terminado por dinamitar la relación entre los colaboradores, dejando a la hija de Terelu Campos en una posición comprometida frente a sus compañeros.
El núcleo de la disputa sigue siendo la famosa pausa publicitaria de la semana pasada. Mientras Alejandra insiste en que Rossi es el «odiador número uno» de su familia y niega haberle dicho que escuchó en directo la bronca entre Carlo Costanzia y Laura Matamoros, Marta López ha decidido romper su silencio para dar un golpe sobre la mesa y avalar la versión del periodista.
«No te lo voy a permitir»: el estallido de Marta López Cansada de las acusaciones de la sobrina de Carmen Borrego, Marta López ha recordado punto por punto lo que escuchó en aquel intermedio: «Dijo Antonio: ‘Alejandra, eso será lo que te ha contado a ti Carlo’. Y dices tú: ‘No hace falta porque yo estaba al teléfono'». Ante el intento de Alejandra de invalidar su testimonio sugiriendo que «se les ve el plumero», Marta ha reaccionado con una contundencia inusual.
«Si no te acuerdas de lo que hablas, ten cuidado con lo que dices», le ha espetado López, visiblemente indignada por ser tachada de mentirosa tras 25 años de trayectoria en televisión. «Yo no soy hija de nadie, no soy periodista y no soy nada, pero no se me puede tachar de mentirosa y no se lo voy a permitir a nadie», sentenció la exconcursante de «GH DÚO», reivindicando su lugar en el medio frente al peso del apellido Campos.
Contradicciones y risas nerviosas La situación se ha vuelto aún más tensa cuando Alejandra, ante las preguntas de Joaquín Prat, ha terminado admitiendo que no recuerda haberle aclarado específicamente a Rossi que colgó el teléfono antes del enfrentamiento familiar. Un vacío en su relato que Marta López ha aprovechado para revelar otro detalle: Alejandra se negó a confirmar si había grabado o no dicha conversación.
A pesar de las risas de Alejandra Rubio, quien calificó la intervención de Marta como un intento fallido de «quedar bien» con su amigo Rossi, lo cierto es que la unidad de los colaboradores veteranos frente a la joven influencer ha dejado una imagen de aislamiento para la hija de Terelu. La «guerra de primos» ha pasado a un segundo plano, dejando paso a una cruda batalla por la credibilidad profesional en los pasillos de Mediaset.