
MADRID — Antena 3 y la productora Gestmusic han dado el golpe definitivo sobre la mesa para la próxima temporada televisiva. Según ha confirmado en exclusiva El Televisero, Jesulín de Ubrique se convierte en el primer concursante oficial y el gran reclamo de la decimotercera edición de ‘Tu cara me suena’.
El diestro gaditano, que ya demostró su versatilidad y carisma en formatos como ‘El Desafío’ (donde fue finalista en 2022) y ‘MasterChef Celebrity 8’, regresa a la cadena de Atresmedia para enfrentarse al reto de la imitación. Este movimiento supone el fichaje más potente de la edición, rompiendo semanas de absoluto secretismo sobre el casting que acompañará a Manel Fuentes.
El idilio de Jesulín con la televisión continúa La incorporación de Jesulín de Ubrique no es casualidad. El ex torero atraviesa una etapa de gran madurez mediática, habiendo participado recientemente en programas de máxima audiencia. Su llegada a ‘Tu cara me suena’ coincide en el tiempo con la participación de su mujer, María José Campanario, en la actual edición de ‘El Desafío’, consolidando la presencia de la pareja en el horario estelar de los viernes.
Aunque todavía no hay una fecha de estreno fijada, las grabaciones están a punto de comenzar. De hecho, Gestmusic ya ha convocado al público para el rodaje del opening de la temporada el próximo domingo 15 de marzo, lo que sitúa el estreno del concurso en el segundo trimestre de este 2026.
Un listón muy alto tras el éxito de la pasada edición El reto para Jesulín y el resto de concursantes —cuyos nombres se irán revelando próximamente— no es solo artístico, sino también de audiencias. La duodécima temporada de ‘Tu cara me suena’ se despidió con datos históricos: un arrollador 25,1% de cuota de pantalla en su gran final y una media del 21,7% durante toda la edición.
Salvo sorpresas de última hora, el jurado volverá a contar con sus piezas clave: Lolita Flores, Chenoa, Ángel Llácer y Florentino Fernández, quienes tendrán la tarea de juzgar las habilidades vocales y escénicas del diestro de Ubrique en un escenario donde el sentido del espectáculo lo es todo.