
MADRID. — La mañana informativa ha arrancado hoy con uno de los editoriales más incendiarios de Ana Rosa Quintana. Con el juicio de la trama de corrupción en el epicentro de la actualidad, la presentadora de ‘El Programa de Ana Rosa’ ha puesto el foco directamente en la sede nacional del PSOE, Ferraz, tras las declaraciones de varios testigos que aseguran haber entregado bolsas con dinero en efectivo en el edificio.
El misterio del «señor de la segunda planta»
Ana Rosa ha comenzado su intervención haciendo alusión a la empresaria Carmen Pano, quien declaró ante el juez haber transportado dos bolsas con 45.000 euros a la sede socialista. Con ironía punzante, la periodista ha cuestionado la identidad de los receptores: «¿Quién es el señor de la segunda planta que recogió el dinero? Imaginen la escena: subes a Ferraz, sale un desconocido en un ascensor y le entregas miles de euros. Una escena que parece salida de la Semana Fantástica».
Siguiendo la pista del dinero, Quintana ha comparado la situación con el histórico caso Watergate, señalando que el rastro de los billetes lleva a un «Señor X» cuya identidad el partido aún no ha aclarado. «El gerente justifica el trasiego de efectivo como pagos por gastos adelantados… para gastos en café, pero con aroma de mordida», ha sentenciado.
Un juicio a la ética del partido
Para la presentadora, lo que se está dirimiendo en los juzgados trasciende la figura del exministro José Luis Ábalos. Ana Rosa ha vinculado las comisiones de la trama de hidrocarburos, el rescate de Air Europa y los pagos en la República Dominicana con una crisis de valores profunda en el seno del socialismo. «Este juicio no es solo un juicio a Ábalos, es un juicio a los valores del PSOE», ha clamado frente a las cámaras.
Finalmente, ha lanzado un dardo directo al presidente del Gobierno, criticando su reciente aparición pública mientras estallan estos escándalos: «Mientras se habla de sobornos y negligencias, el presidente está muy ocupado conduciendo un coche de Mario Bros. Ya saben que los fontaneros hablaban en nombre del presidente para tapar escándalos».