
MADRID. — La guerra entre Kiko Rivera e Irene Rosales ha tomado un rumbo que nadie esperaba, o quizás sí. Lo que empezó como un cruce de pullas por facturas de móvil y coches de renting ha escalado a una estrategia legal que ha hecho saltar todas las alarmas en los platós de televisión. La «bomba» ya ha estallado: Kiko Rivera ha dejado caer que su próximo movimiento será solicitar la custodia compartida.
¿Estrategia legal o sentimiento paternal?
En el programa ‘Vamos a ver’, los colaboradores no han tardado en analizar el trasfondo de esta decisión. La sospecha que planea sobre el DJ es pesada: muchos apuntan a que el hijo de Isabel Pantoja no busca pasar más tiempo con sus hijas, sino eliminar por completo la pensión de alimentos que actualmente paga a Irene Rosales.
Según las leyes actuales, en muchos casos de custodia compartida, la pensión se extingue o se reduce al mínimo, algo que, según el entorno de la sevillana, sería el verdadero objetivo del artista para terminar de «cortar el grifo» de forma definitiva.
Los colaboradores de ‘Vamos a ver’, indignados
El debate en el programa de Joaquín Prat ha sido de los más tensos que se recuerdan. Mientras algunos intentan defender el derecho de Kiko a estar con sus hijas, la mayoría coincide en que el timing es, cuanto menos, sospechoso.
- «Es un movimiento puramente económico», comentaban algunos colaboradores, señalando que los ataques previos de Kiko llamando «mantenida» a Irene eran el preludio de este zarpazo judicial.
- La postura de Irene: La sevillana ya dejó claro que su prioridad es la estabilidad de las niñas, pero este nuevo frente judicial promete ser un proceso largo y muy doloroso para ambas partes.