
Kiko Matamoros ha roto su silencio y lo ha hecho para lanzar un órdago sin precedentes contra Mediaset y el programa ‘¡De Viernes!’. Tras la emisión de la entrevista más cruda de Makoke, donde relató episodios de extrema violencia que terminaron con Kiko detenido en 2010, el colaborador no solo desmiente la versión de su exmujer, sino que acusa a la cadena de «manipulación vil».
El testimonio de Makoke en el programa de Santi Acosta heló la sangre de la audiencia. La malagueña describió una noche de terror en la que, supuestamente, Kiko la tiró al suelo y le puso el pie en la cara tras una persecución a 200 km/h. «Pensé que me mataba», confesó Makoke entre lágrimas. Sin embargo, Matamoros sostiene que este relato está construido sobre «la mentira» y una «fragmentación interesada de archivos».
Justicia y lágrimas tras las cámaras
A través de sus redes sociales, un Kiko indignado ha advertido: «Tendréis la respuesta merecida», dejando claro que el asunto acabará en los tribunales. Pero tras la coraza de hierro, hay dolor. Kike Calleja reveló en ‘Fiesta’ que Kiko terminó de ver la entrevista con lágrimas en los ojos, no por arrepentimiento, sino por la profunda decepción y, sobre todo, por el daño irreparable que esto causa en la nula relación que mantiene con su hija Anita Matamoros.
La guerra está servida. Kiko no piensa permitir que se le cuelgue la etiqueta de «maltratador» ante millones de espectadores y apunta directamente a la cúpula de Mediaset por permitir lo que él considera un linchamiento mediático basado en un guion estructurado.