
La controversia que rodea el supuesto altercado en Cantora ha tomado un nuevo rumbo tras el paso al frente de Lola García. Después de que la guardesa de la propiedad, Almudena Mateos, relatara en el programa ¡De viernes! un episodio «muy desagradable» acusando a la bailarina de mantener una actitud «provocadora» y de buscar el conflicto verbal mientras se encontraban en el interior con una cerradura rota, la aludida ha utilizado sus redes sociales para dar un golpe sobre la mesa.
Lola ha querido aclarar los hechos de forma contundente a través de sus historias de Instagram, asegurando que su comportamiento ha sido completamente malinterpretado por la opinión pública y que su única intención en todo momento fue proteger su intimidad en un espacio privado.
Lola desmiente las grabaciones y da la vuelta a la acusación
En su descargo público, la pareja de Kiko Rivera ha negado categóricamente haber sido ella quien inició los registros audiovisuales durante la tensa discusión, girando la responsabilidad hacia la trabajadora y su hija. «Yo no he grabado en ningún momento a nadie, fueron ellas dos las que nos grabaron aun sabiendo quiénes éramos. Yo solo le estaba diciendo que por favor dejara de grabarme porque estábamos haciendo la mudanza», ha explicado la bailarina con firmeza.
Según la versión de Lola, la reacción que se pudo percibir en las imágenes emitidas por el programa responde únicamente a un mecanismo de defensa ante una situación que considera que estaba armada de antemano: «Se llama defenderse de acusaciones y de cosas que estáis hablando sin saber», ha sentenciado, visiblemente molesta con la repercusión del vídeo.
Indiferencia ante las críticas y el apoyo incondicional de Kiko

Lejos de mostrarse afectada por los comentarios negativos o las comparaciones que han surgido en las plataformas digitales, Lola García ha concluido su comunicado mostrando una postura de absoluta indiferencia hacia sus detractores, restándole credibilidad al testimonio televisado. «Estaba claro que quería montar todo esto, es vergonzoso. Si os pensáis que me ofendéis por compararme, podéis seguir… Y seguir con esta mentira, que tenéis para dos semanas…», ha zanjado la joven. Esta firme respuesta llega arropada por el apoyo incondicional de Kiko Rivera, quien también emitió un comunicado defendiendo que estaban en su propia casa y describiendo a su novia como una persona «noble, educada, sensible y, sobre todo, buena gente», un blindaje mutuo que deja claro que la pareja afronta unida esta nueva tormenta mediática.