
Isa Pantoja ha querido tener un bonito detalle con su comunidad virtual al abrir un espacio de preguntas y respuestas en su perfil de Instagram. La colaboradora de televisión se ha sincerado por completo con sus más de 800.000 seguidores sobre cómo afronta su día a día como madre de dos niños con realidades muy distintas:
Alberto, de once años —fruto de su pasada relación con Alberto Isla—, y el pequeño Cairo, de apenas diez meses, nacido de su matrimonio con Asraf Beno. Durante esta charla tan personal, Isa ha hablado sin tapujos sobre las notables diferencias en las rutinas de descanso, la alimentación y la crianza de sus dos hijos, quienes se llevan más de una década de diferencia de edad.
La divertida interrupción de «Albert» tras las cámaras

El momento más espontáneo de la tarde llegó mientras Isa respondía a las dudas de sus seguidores tumbada en el sofá de su casa. Aunque no aparecía en la pantalla, su primogénito la acompañaba muy de cerca y no dudó en interrumpir a su madre con mucha picardía. Cuando la colaboradora comentaba que con el bebé sigue pautas que con él no tuvo, el niño apostilló con gracia que eran «muchas» diferencias y opinó abiertamente que su hermano pequeño está «muy mimado».
Esta divertida escena provocó la risa de Isa, quien aprovechó el momento para dirigirse a sus seguidores y aclarar la duda que siempre le repiten: «Mira tanto que decís que no aparece Alberto…», comentó para introducir una revelación muy esperada.
El aplaudido motivo detrás de su ausencia digital

Lejos de ocultar a su hijo por motivos misteriosos, la hija de Isabel Pantoja confirmó que la ausencia del menor en sus redes sociales responde única y exclusivamente a una elección personal del propio preadolescente. «Es que él no quiere, ¿verdad?», le preguntó Isa directamente en el vídeo, a lo que el niño respondió con una clara confirmación detrás de las cámaras. «Pero está aquí, mi niño, mi vida», añadió ella con gran ternura.
Esta decisión refleja la estricta política de protección que Isa ha implantado en su hogar desde hace tiempo, cuidando la intimidad de Alberto al tapar su rostro con emoticonos en las pocas fotos que sube, y manteniendo el rostro difuminado del pequeño Cairo bajo la firme convicción de que la cara de un bebé es «algo muy íntimo».