
La guerra por lo sucedido en Cantora el pasado mes de abril ha sumado su capítulo más explosivo. Tras la sobrecogedora entrevista de la guardesa, Almudena Mateos, en el plató de ¡De viernes!, Kiko Rivera ha decidido romper su silencio a través de un durísimo comunicado en su perfil de Instagram. Visiblemente indignado, el DJ ha desmentido categóricamente que se tratara de un asalto violento, acusando directamente a la empleada de tergiversar la realidad para lucrarse en televisión.
«Anoche… volvieron a darle voz a un ser que hace unos meses, dentro de mi casa, sí, en mi puta casa. Mientras yo estaba haciendo una mudanza, decidió grabarme y faltar el respeto tanto a mí como a mi mujer», ha arrancado el artista de forma demoledora.
Un aviso contundente y el reproche económico
Para Kiko Rivera, la presencia de la trabajadora en los platós de televisión supone haber rebasado un límite imperdonable en el ámbito privado. El hijo de la tonadillera ha defendido con uñas y dientes su derecho a entrar en la emblemática finca gaditana, sentenciando de forma tajante: «Cuando digo mi casa, lo digo con todas las letras. Porque hay líneas que no se cruzan». Asimismo, el DJ ha cargado contra los motivos que, según él, han empujado a Almudena a romper su silencio tras el altercado de la puerta principal, afirmando con desprecio que «a la vista está que necesita el dinero y las ganas constantes de vivir del cuento».
En un tono de evidente hartazgo ante lo que considera provocaciones malintencionadas, Kiko ha rematado con una frase lapidaria dirigida a la empleada: «Para hablar de mi mujer, de mi familia o de mí, primero lávate la boca. Pero bien lavada».
Cierre de filas para proteger a Lola García

Más allá del evidente enfado por la polémica de la cerradura rota, el objetivo primordial del comunicado del DJ ha sido blindar públicamente la reputación de su pareja, Lola García, a quien la guardesa definió como una provocadora agresiva. Kiko ha lamentado profundamente el daño colateral que está sufriendo su novia debido a la presión mediática, describiéndola como una persona «noble, educada, sensible y, sobre todo, buena gente», una realidad que, a su juicio, ha quedado distorsionada «por culpa de tanta basura» informativa.
Con una rotunda declaración de intenciones que demuestra que la reconciliación familiar en el clan Pantoja sigue pendiendo de un hilo, el músico ha concluido su mensaje dejando claro que no piensa dar un paso atrás en esta batalla: «Yo solo sé una cosa: la amo por encima de todo y siempre voy a sacar las garras por ella. Siempre. Te amo, Lola mía».