
La aparente cordialidad que mantenían Kiko Rivera e Irene Rosales tras anunciar su separación amistosa en agosto de 2025 ha saltado por los aires de forma definitiva. El detonante ha sido la celebración del 35º cumpleaños de la creadora de contenido, quien decidió festejar su aniversario en redes sociales compartiendo un enigmático mensaje de autorrealización y amor propio, agradeciendo además el apoyo de su nueva pareja, Guillermo.
Sin embargo, la verdadera tormenta mediática se desató cuando Rosales desveló el proyecto profesional en el que había estado trabajando: una gigantesca lona publicitaria de la marca de snacks Grefusa, instalada en la céntrica plaza de Antón Martín en Madrid. El cartel, jugando con una calculada ambigüedad, muestra a la colaboradora junto al eslogan «Un mix con un mal kiko es un mal mix. Elige Grefusa mix, elige el mejor kiko», un dardo directo hacia el hijo de Isabel Pantoja que rápidamente se volvió viral.
El DJ califica la estrategia de «patética» y acusa a su exmujer de utilizar el pasado para mantenerse vigente
La respuesta de Kiko Rivera no se hizo esperar y llegó cargada de indignación a través de sus perfiles oficiales, donde tildó la campaña de marketing de «patética». El músico y DJ, que se encuentra actualmente en Mallorca cumpliendo con sus compromisos profesionales, defendió su rol como progenitor asegurando que él trabaja incansablemente para que a sus hijas no les falte absolutamente de nada.
Rivera no ocultó su malestar ante lo que considera una falta de respeto recíproco y acusó abiertamente a Rosales de orquestar esta provocación con el único objetivo de seguir generando atención mediática y facturar a costa de su antiguo matrimonio. «Algunos seguimos trabajando para construir nuestro presente, mientras otros siguen utilizando su pasado como única herramienta para mantenerse vigentes», sentenció con dureza en un comunicado que borró pocas horas después.

Rivera apela a los orígenes de la ‘influencer’ y aviva la guerra mediática con reproches económicos
Lejos de rebajar la tensión, el hijo de la tonadillera elevó el tono de sus reproches lanzando una contundente advertencia sobre el origen de la relevancia pública y la estabilidad económica de la que hoy goza su exesposa.
Rivera instó públicamente a la madre de sus hijas a mirar a su alrededor, recordar de dónde venía y revisar las fotos de su pasado en los buscadores de internet para constatar el cambio radical en su estilo de vida. En un ataque de honestidad brutal que ha dividido a los usuarios en las redes sociales, el DJ concluyó afirmando que existe una realidad innegable que ni cien entrevistas ni mil titulares podrán borrar, asegurando de forma tajante que la posición actual de Rosales se debe única y exclusivamente al impacto de haber formado parte de su vida y de la de su mediática familia.