
MADRID — En una noche cargada de sensibilidad y valentía, el plató de ‘¡De viernes!’ se convirtió en el escenario de una desgarradora catarsis emocional. Claudia Chacón, conocida por su paso por ‘La isla de las tentaciones’ y ‘Supervivientes’, decidió dar un paso al frente y someterse a una intensa sesión de terapia frente a las cámaras con el fin de cerrar viejas heridas que aún no han cicatrizado. Por primera vez en televisión, la influencer rompió su propio tabú y habló abiertamente sobre la complicada infancia que vivió a raíz de las adicciones de sus progenitores.
«No era capaz de verbalizarlo ni asumir que mis padres tenían un problema y, quizás, vendía todo lo contrario», confesó Claudia visiblemente conmovida. La exsuperviviente relató cómo la delicada situación que se respiraba en su hogar la obligó a madurar antes de tiempo y a adoptar un rol protector que no le correspondía por edad: «Para mí era impensable llorar enfrente de mi madre. En muchas ocasiones me sentía la madre de mi madre».
Un peso oculto ante sus parejas y el miedo a la soledad
Esta dura realidad no solo marcó sus primeros años de vida, sino que terminó por condicionar su etapa adulta y su forma de gestionar los sentimientos. Entre lágrimas, Claudia explicó que el ambiente de inestabilidad provocó en ella un pánico profundo al abandono: «Este problema hizo que tuviese miedo a estar sola, es un miedo que se ha reflejado luego en todas mis relaciones». De hecho, admitió que la vergüenza y el dolor la llevaron a mantener este secreto bajo llave durante años: «Me siento orgullosa de verbalizarlo porque nunca pensé que fuera capaz. Incluso con mis parejas lo escondía».
A pesar de la crudeza de su testimonio, la colaboradora quiso dejar muy claro que no guarda rencor y aprovechó la ocasión para poner en valor el esfuerzo diario de su familia por salir de ese pozo, enviándoles un mensaje de apoyo y admiración:
«Mi padre nunca ha dejado de trabajar, nunca me ha faltado de nada. Lo último que quiero es que mis padres se sientan atacados porque yo sé que lo han hecho todo lo mejor que han podido. Me ha costado mucho tiempo decir que tienen un problema y que están siendo muy fuertes y valientes de poner de su parte para salir de ahí».
Su batalla oculta contra un trastorno alimenticio y las relaciones tóxicas
La sesión de terapia del programa conducido por Santi Acosta y Beatriz Archidona fue sumamente profunda, llevando a Claudia a colocarse frente a un espejo para abordar otro de los grandes fantasmas de su pasado: el trastorno de la conducta alimentaria (TCA) que padeció debido a sus severas inseguridades físicas.
«Estar delgada era lo que quería y en mi cabeza era ‘pues no comas'», relató con crudeza sobre la peligrosa lógica que llegó a dominar su mente. Claudia desveló que esta obsesión por el físico nació de una profunda necesidad de validación externa, vinculada directamente a las carencias afectivas de su infancia: «Era como que le tenía que gustar a todos los chicos porque así me siento guapa». Este cóctel de vulnerabilidad y baja autoestima la arrastró, según recordó la propia famosa, a su primera relación sentimental, la cual no dudó en catalogar como sumamente tóxica. Con este ejercicio de absoluta sinceridad, la influencer asegura haberse quitado un enorme peso de encima.