
MADRID — El conflicto que mantiene fracturado al clan Mohedano-Jurado ha alcanzado un nuevo punto de no retorno. Tras confirmarse la puesta en marcha de un nuevo biopic ficcionado sobre la vida de Rocío Jurado, grabado en Chipiona, Rocío Flores ha decidido romper el silencio de la manera más contundente posible. La joven ha lanzado una fulminante advertencia pública a su madre, Rocío Carrasco, ante la posibilidad de que la producción vuelva a reabrir viejas heridas familiares.
Al enterarse de los preparativos de esta nueva serie que recorrerá la vida de «La Más Grande», la influencer no dudó en tirar de ironía, cuestionando abiertamente si el proyecto realmente se centrará en ensalzar la figura y trayectoria artística de su abuela o si, por el contrario, terminará convirtiéndose en un monólogo enfocado en la propia Rocío Carrasco.
Un ultimátum directo: «No me andaría con chiquitas»
Lejos de mantenerse al margen, Rocío Flores ha querido dejar claras sus intenciones si el guion de la serie decide traspasar los límites de lo estrictamente profesional para adentrarse en los episodios más oscuros y controvertidos de la convivencia familiar. “Yo no me andaría con chiquitas”, sentenció de forma tajante, advirtiendo de que responderá con toda la artillería si se vuelve a dañar la imagen de su entorno.
La hija de Antonio David Flores manifestó además su profunda extrañeza ante el rumbo que están tomando los acontecimientos, criticando el hecho de que ahora parezca que «toda la familia tiene un papel» o una representación en los homenajes y proyectos oficiales gestionados por su madre. Una situación que contrasta drásticamente con su propia realidad.
El veto en ‘La más grande’ y la memoria de la artista
Esta advertencia llega apenas unos días después de que la propia Rocío Flores desvelara públicamente que ha sido completamente vetada en el documental ‘La más grande’ (emitido en Movistar Plus+), asegurando que nadie de la productora se puso en contacto con ella para participar ni aportar su testimonio como nieta, a pesar de que a otros miembros del clan sí se les extendió la invitación.
Esta nueva declaración supone un choque directo y vertical dentro del largo y doloroso conflicto mediático y judicial que separa a madre e hija desde hace años. Con sus palabras, la joven vuelve a reabrir el encendido debate social sobre la gestión de los derechos de imagen, el legado económico y, por encima de todo, la custodia de la memoria de la inolvidable cantante de Chipiona.