
MADRID — La tormenta mediática y judicial que rodea al clan Jurado-Carrasco vuelve a sumar un desgarrador testimonio que pone en el punto de mira a una de las figuras más herméticas y enigmáticas de la televisión: Fidel Albiac. Su expareja, Elizabeth, ha roto de forma tajante su habitual discreción para desvelar la verdadera cara del abogado tras haber compartido casi seis años de vida a su lado antes de que este iniciara su relación con Rocío Carrasco.
Las declaraciones de Elizabeth dibujan un perfil inquietante sobre cómo cambió la personalidad de Albiac con el paso del tiempo, transformando la imagen de hombre simpático de los inicios en la de una persona con actitudes de aislamiento y manipulación en la intimidad.
«Quiso ponerme en contra de mis amigos y apartarme de mi familia»
El testimonio de la joven resulta tajante al describir la dinámica de convivencia y los patrones de comportamiento que comenzó a experimentar durante su noviazgo:
«Era muy frío, muy calculador y muy envidioso. Intentaba ponerme en contra de mis amigos e incluso apartarme de mi propia familia».
A pesar de que durante los primeros meses la relación parecía idílica, Elizabeth confiesa que con el paso de los años «abrió los ojos» y descubrió la auténtica personalidad de su entonces pareja. Además, señala directamente el motivo por el cual cree que pocos se atreven a hablar sobre él abiertamente en los platós de televisión: el miedo a las demandas.
«Tiene mucha maldad. La gente evita hablar de Fidel en televisión porque siempre amenaza con demandar a todo aquel que hable de más».
«Él maneja y controla todo»: El origen del conflicto con los hijos de Rocío
Respecto a la compleja situación familiar que Rocío Carrasco mantiene con sus hermanos y con sus dos hijos, David y Rocío Flores, Elizabeth no duda en señalar a Fidel Albiac como el verdadero arquitecto de dicho distanciamiento. Según su criterio y experiencia personal, es el sevillano quien «maneja y controla» cada movimiento de la primogénita de Rocío Jurado.
«Los niños de Rocío, en el momento que estaban allí en su casa, él no los soportaría… Creo que todo el rollo que hay y los problemas con la familia son por él».
Con estas palabras, la expareja de Albiac reactiva el debate sobre la influencia del abogado en las decisiones más controvertidas de Rocío Carrasco, aportando un testimonio del pasado que vuelve a poner bajo la lupa la convivencia en la residencia del matrimonio.