
MADRID — El plató de Malas Lenguas Noche en La 2 de RTVE vivió este sábado un episodio de altísima tensión en pleno directo. La periodista y colaboradora Marta Gómez Montero decidió abandonar el estudio de forma fulminante tras denunciar el trato recibido por parte del presentador, Jesús Cintora, dejando a la mesa de debate sumida en un silencio atónito y un evidente estado de shock.
El desencuentro ocurrió en el momento en que Cintora le cedió la palabra para debatir sobre las recientes declaraciones del líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, en relación con el absentismo laboral. En lugar de intervenir, Gómez Montero se plantó, recogió sus pertenencias y rompió a llorar ante las cámaras.
«Prefiero comer mierda»: El desgarrador alegato de la periodista
Muy afectada y con serias dificultades para articular palabra, la tertuliana expresó su hartazgo por lo que consideraba un trato desigual y un ninguneo constante en los turnos de palabra frente al resto de sus compañeros de mesa:
«No voy a contestar, Jesús, lo siento, no me vas a volver a humillar. Me siento absolutamente humillada. He aguantado mucho tiempo por pagar las facturas y por mis hijos, pero ya no aguanto más».
Visiblemente conmovida, Gómez Montero recurrió a una cita literaria para plasmar el límite al que había llegado durante la emisión:
«Hay un libro magnífico que se llama El coronel no tiene quien le escriba, en el que la mujer le pregunta al protagonista que qué van a comer, y él le responde que mierda. Pues yo, Cintora, prefiero comer mierda».
Acto seguido, la comunicadora se retiró el micrófono, recogió sus cosas de la mesa y abandonó apresuradamente el estudio. La escena dejó sin palabras al resto de colaboradores, entre ellos a Esther Palomera, quien no dudó en admitir que la situación les había dejado a todos «con muy mal cuerpo».
La reacción y las disculpas de Jesús Cintora
Ante el inminente revuelo generado en redes sociales, Jesús Cintora reaccionó descolocado en un primer momento, asegurando que «aquí no se humilla a nadie» y señalando que la decisión de marcharse había sido exclusivamente de la periodista.
Sin embargo, más adelante en la emisión, el conductor de RTVE detuvo el ritmo del espacio para ofrecer explicaciones sobre lo ocurrido y rebajar la tensión:
«Está por supuesto invitadísima a volver cuando quiera. A veces se le pide con un gesto que no corte a los demás, que no hable por lo bajo y que respete su turno. Únicamente fue un gesto para que esperara. Con todo el cariño y con las disculpas que sean pertinentes si se ha sentido mal… Ocurren estas cosas en el directo y no hay nada que ocultar».