
MADRID — El valioso patrimonio sentimental de Rocío Jurado vuelve a convertirse en el centro de un encendido cruce de declaraciones entre sus familiares. En esta ocasión, Rosa Benito ha salido al paso para desmontar públicamente la versión ofrecida por su sobrina, Rocío Carrasco, acerca del origen de una de las joyas más emblemáticas que lució ‘La más grande’ a lo largo de su vida: una célebre pulsera de brillantes.
Mientras que Rocío Carrasco había sostenido en sus apariciones televisivas que dicha pieza era un especial regalo de su padre, el recordado boxeador Pedro Carrasco, su tía ha roto el silencio para desmentir rotundamente este relato, reabriendo una brecha familiar que parece no tener fin.
«No se la regaló Pedro»: La versión de Rosa Benito
Quien fuera confidente, peluquera y cuñada de la cantante durante décadas ha utilizado su altavoz mediático para negar de forma tajante la narrativa de su sobrina, aclarando cuál fue la verdadera procedencia de la alhaja:
«No se la regaló Pedro Carrasco. La pulsera fue un regalo de Mili, una joyera de absoluta confianza de la familia».
Con esta rectificación pública, la excolaboradora televisiva desmonta una de las anécdotas más emotivas compartidas por la primogénita de la artista, evidenciando que la falta de sintonía entre ambas partes abarca incluso los detalles más pequeños sobre los objetos personales de la intérprete.
La brecha insalvable con la ‘familia mediática’
Este nuevo choque pone de manifiesto la distancia abismal que continúa separando a Rocío Carrasco de la denominada «familia Mohedano». Dos décadas después de la pérdida de la artista, la disputa por su memoria histórica sigue trasladándose a las pantallas de televisión, donde los recuerdos íntimos y el legado material de la artista continúan siendo objeto de versiones contradictorias.