
La modelo y colaboradora de televisión María Jesús Ruiz ha vuelto a situarse en el centro de la conversación mediática tras su reciente paso por el pódcast Última llamada, conducido por el creador de contenido Malbert. Durante la emisión, la ex Miss España abordó sin tapujos los detalles financieros de su trayectoria en la televisión de realidad, revelando las cifras que manejó en sus anteriores proyectos y marcando una línea roja infranqueable ante las negociaciones de su posible regreso a las playas de Honduras.
En un ejercicio de transparencia poco habitual en la industria, Ruiz confirmó que la cifra más alta que ha percibido en este tipo de formatos asciende a 15.000 euros semanales. Lejos de ocultar sus pretensiones de cara a la edición que reúne a las grandes leyendas del concurso, la andaluza aseveró haber trasladado ese mismo importe a la productora como requisito para cerrar su fichaje en Supervivientes All Stars. La cifra sorprendió al propio presentador, ante lo cual la invitada justificó su postura argumentando la extrema dureza psicológica y física que implica la vivencia en la isla, sumado al impacto fiscal que sufren estos ingresos, señalando a la Agencia Tributaria como un socio inevitable que retiene prácticamente la mitad del importe bruto.
A pesar de que las partes no han hecho pública la resolución del contrato ni el monto definitivo, la postura de la concursante se mantiene firme bajo la premisa de defender su cotización en el mercado del entretenimiento. No obstante, en el entorno televisivo se especula con que el acuerdo final no se limite únicamente a la asignación semanal en el espacio de supervivencia, sino que pueda estructurarse mediante un paquete integral que incluya apariciones periódicas en otros formatos de la cadena, como el programa De viernes.